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El Gobierno coruñés carga contra el PP "por estar del lado de los verdugos"

Feijóo evita valorar la ausencia de su partido en el homenaje a las víctimas

El monumento a las víctimas del franquismo que inaugurará mañana A Coruña, el mayor de Galicia al recoger los nombres de más de 600 personas de diez municipios de la comarca asesinadas y enterradas tras el golpe de 1936 sin que los suyos supieran donde, cómo, cuando ni por qué, nace de la imposición para el presidente provincial del PP, Carlos Negreira. Y por ello, arguyó el también jefe de la oposición municipal en A Coruña, su partido ha decidido no participar en un reconocimiento que los familiares de las víctimas intentaron, sin éxito, que fuese apartidista y unánime.

"Respeto profundamente todas las actuaciones de todas las personas", se excusó ayer Negreira al ser preguntado por los periodistas, "pero desde luego no participaremos en algo que ha empezado con el dedazo del señor Losada", dijo en referencia al alcalde socialista de A Coruña y al proceso emprendido hace año y medio para cumplir la Ley de la Memoria Histórica y retirar la abundante simbología franquista que aún lucen calles y edificios públicos de la ciudad. Un proceso del que el PP coruñés también se autoexcluyó desde el principio, refugiándose en formalismos y en que no se les dio voz a las familias de Franco y sus colaboradores antes de retirarles los títulos honoríficos concedidos por el Ayuntamiento coruñés durante la dictadura.

"Son afectados a los que les va a condenar sin oírlos, algo sin precedentes en un gobierno democrático. No nos oponemos a la ley sino a la forma antidemocrática de aplicarla, porque no se contemplan todas las sensibilidades", había denunciado entonces Negreira. El PP, no obstante, se abstuvo en la votación del acuerdo municipal que decidió suprimir esos honores y símbolos de exaltación del franquismo. Y fueron vanos todos los intentos y peticiones de entrevista de los promotores del Memorial a las víctimas del franquismo para que los conservadores se sumaran a una iniciativa en la que colaboran Gobierno central, Diputación y siete ayuntamientos de la comarca. Rechazaron cualquier diálogo, recibir a los familiares de las víctimas o incluso, como se les ofreció, agregar nombres al monumento. Negreira ayer aseguró que "hubiera sido fácil llegar a acuerdos". No especificó cómo.

Para la edil socialista de Servicios Sociales, Silvia Longueira, es contumaz la oposición del PP a rendir homenaje a los desaparecidos de la dictadura. "Malos tiempos si hay que reiterar la obviedad: creyente o no, todos tenemos derecho a saber donde están nuestros muertos", aseveró. Más contundente fue el primer teniente de alcalde, el nacionalista Henrique Tello. "Con el tema de la Memoria Histórica, sólo hay dos opciones: estar del lado de las víctimas o estar con los verdugos. Está claro que el PP está con los verdugos". El alcalde, el socialista Javier Losada, ya ha confirmado su asistencia al acto.

El presidente de la Xunta y del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, rehusó ayer en dos ocasiones pronunciarse sobre la decisión de sus compañeros de A Coruña de dar la espalda al mayor homenaje a víctimas del franquismo. En otras ciudades españolas, como en Salamanca, gobernada por el PP con mayoría absoluta, o en Zaragoza, los conservadores sí apoyaron la creación de monumentos similares al que inaugurará mañana A Coruña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de diciembre de 2010