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La crisis del euro

La UE está dispuesta a dotar un fondo de rescate "sin límite" para asegurar el euro

Los socialdemócratas muestran su insatisfacción por la falta de acuerdo para emitir eurobonos - Los líderes evitan dar cifras sobre el aumento de los recursos

Los líderes europeos dieron ayer un paso histórico al comprometerse a dotar "sin límite" el actual fondo de rescate temporal para asegurar la estabilidad del euro, según un alto responsable de la UE presente en las negociaciones. Este compromiso se expresó, sin embargo, con un lenguaje menos explícito para evitar entrar en el juego de los mercados finacieros que pedían una ampliación explícita del actual fondo de rescate temporal o una flexibilización de su utilización.

El Consejo ha mostrado una clara determinación de los políticos para aceptar el pulso de los mercados. Las decisiones del Consejo fueron apoyadas por Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, quien el día anterior anunció la duplicación del capital de la entidad para fortalecer su capacidad para afrontar la crisis. Las conclusiones del Consejo resultaron insuficientes para los socialdemócratas sobre todo por no haber prosperado su propuesta de crear eurobonos, a la que se oponen Francia y Alemania.

El primer ministro belga asegura que habrá eurobonos "pronto o tarde"

Merkel reitera que se hará "todo lo necesario" por la estabilidad

Van Rompuy insiste en que de momento hay margen suficiente

El Consejo muestra su determinación de aceptar el pulso de los mercados

"No queremos dar ninguna cifra sobre el posible aumento del fondo en tal o cual cantidad porque esto podría inducir a pensar que se está adoptando esta medida para ayudar a algún país determinado" creando las consecuentes tensiones, señaló la misma fuente. La necesidad de un aumento del actual fondo de rescate ha sido una cantinela constante en los mercados financieros durante las últimas semanas, apuntando a hipotéticas necesidades de países como Portugal, España, Italia y Bélgica.

Los líderes europeos expresaron este compromiso utilizando el típico lenguaje comunitario: "Los jefes de Estado o de Gobierno de la zona euro están resueltos a hacer lo necesario para garantizar la estabilidad de la zona euro en su conjunto. El euro es, y seguirá siendo, parte central de la integración europea", según las conclusiones del Consejo de ayer.

El mismo documento es un poco más explícito cuando establece que los líderes "instan a una actuación resuelta" en ciertos ámbitos. Entre estos destaca "garantizar la disponibilidad de un apoyo financiero adecuado por medio del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera en espera de la entrada en vigor del mecanismo permanente". La decisión de crear este instrumento permanente de salvaguarda, denominado Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), fue adoptada por los líderes el día anterior y está previsto que entre en vigor en junio de 2013. Para ello se acordó una minirreforma del Tratado de Lisboa por el procedimiento simplificado. Se espera que el proceso de ratificación de la reforma concluya a finales de 2012.

La cuestión urgente, ante la incesante agitación de los mercados, era encontrar una solución no para el futuro sino para las próximas semanas y meses. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, insistió en varias ocasiones en que por el momento "había suficiente margen". También recordó que "sólo se había gastado el 4% de los fondos disponibles", (en referencia al temporal Fondo Europeo de Facilidad Financiera, FEEF, dotado con 440.000 millones). En cualquier caso, "el problema no se ha planteado, pero en el caso de que se plantease haríamos todo lo necesario", señaló.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, empleó otras palabras pero con el mismo significado. "Cuando decimos que haremos todo lo que sea necesario para apoyar la estabilidad financiera de la zona euro, esto es una solemne declaración, pero no sólo una solemne declaración, sino una declaración con un compromiso concreto".

La canciller alemana, Ángela Merkel, el poder fáctico más influyente de la Unión, mostró también su determinación al asegurar: "Lo he repetido muchas veces, vamos a hacer todo lo necesario para asegurar el euro". Sobre el posible aumento del actual fondo de rescate, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró por su parte que "no se había considerado por el momento".

Igualmente, el presidente del Eurogrupo y primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, expresó su total confianza en disponer los medios suficientes para hacer frente a las presiones de los mercados. "Siendo sistémica la actual crisis financiera", dijo, "una respuesta sistémica sería de la máxima importancia". Con los acuerdos adoptados "tenemos los instrumentos a nuestra disposición" y "estos instrumentos serán necesarios para responder en el corto plazo a cualquier crisis".

En el mismo sentido, Yves Leterme, primer ministro de Bélgica, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la UE, calificó de "muy fuerte la señal enviada a los mercados". "Espero que los mercados tomarán en cuenta la importante decisión que hemos adoptado".

Los mercados, sin embargo, no se mostraron tan satisfechos. Numerosos analistas coincidieron en señalar que la cumbre había sido una ocasión perdida para afrontar los problemas de la zona al no haberse adoptado decisión alguna sobre el aumento del mecanismo de rescate temporal ni sobre la propuesta de crear eurobonos, para facilitar y abaratar el coste de la deuda pública de los países con más dificultades.

También en el campo político se han levantado severas críticas a los acuerdos. Para el presidente de los socialistas europeos, Poul Nyrup Rasmussen, "los líderes conservadores se han equivocado fundamentalmente". "Una vez más han fracasado en tomar el control de la crisis". "La reacción de los mercados lo ilustra claramente", dijo en referencia a que "la rebaja de la calificación de los bonos irlandeses por una agencia de calificación de la noche a la mañana, demuestra que los mercados no se han convencido de los planes del Consejo".

Las críticas de Rasmussen se centran en buena medida por la "incapacidad de alcanzar un acuerdo sobre la emisión de eurobonos". Esa iniciativa fue defendida ayer por el primer ministro portugués, José Sócrates, quien aseguró que "es una buena idea" que él defiende "desde hace tiempo". Pocos días antes de la cumbre, la idea fue recuperada por Juncker y el ministro de Finanzas italiano, Giulio Tremonti. Ayer, el primer ministro italiano y magnate de los negocios, Silvio Berlusconi, respaldó abiertamente la propuesta de eurobonos. "Yo los compraría porque son una garantía de estabilidad".

Leterme, que la pasada primavera había impulsado una Agencia Europea de Deuda, señaló que "es una idea que hace su camino". El dirigente cristianodemócrata belga señaló que "la decisión no se tomará en los próximos días ni en las próximas semanas, pero es un elemento que indudablemente verá la luz pronto o tarde".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de diciembre de 2010