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Reportaje:

Renault da marcha atrás

La escudería admite ahora que Piquet no mintió al denunciar un accidente inducido en Singapur 2008 para favorecer a Alonso

Nunca un accidente sin consecuencias físicas para el piloto había dado tanto que hablar en la fórmula 1 como el que Nelsinho Piquet sufrió con Renault en el Gran Premio de Singapur de 2008. Han pasado más de dos años y los capítulos se acumulan como un serial televisivo. Ayer, Dominic Crossley, abogado de Nelsinho y de su padre, Nelson, promocionó el último al anunciar que Renault deberá indemnizar a sus clientes por haberles calumniado y acusado de mentirosos.

La secuencia de los hechos arranca el 28 de septiembre de 2008, durante la carrera de Singapur. Nelsinho, que por aquel entonces pilotaba para Renault con Fernando Alonso como compañero, perdió el control de su monoplaza y se estrelló contra el muro en la 14ª vuelta, dos después de que el español realizara su primera parada en los talleres. La entrada en la pista del coche de seguridad dejó el escenario despejado para que Alonso, que llevaba sin ganar desde la temporada anterior (con McLaren Mercedes), lograra su primer triunfo del año. Un vídeo colgado en la red verifica que Piquet hizo un trompo calcado, pero sin llegar a golpear la pared, en la vuelta de formación de la parrilla.

Antes de ser despedido y relevado por Romain Grosjean en agosto de 2009, Piquet presentó un documento a la Federación Internacional del Automóvil en el que, en algo más de dos folios, reveló cómo se articuló el plan para favorecer a Alonso. "Flavio Briatore y Pat Symonds me preguntaron si provocaría deliberadamente un accidente para influir positivamente en el equipo. Acepté la propuesta y por eso choqué contra el muro. Lo hice porque tenía la esperanza de mejorar mi posición dentro de la escudería", acusó el brasileño, que no ha vuelto a subirse a un fórmula 1. Entonces, la marca contraatacó: "Renault F-1 y Flavio Briatore lanzan una acción penal contra Nelsinho Piquet y su padre, Nelson, por denuncia calumniosa y tentativa de chantaje, con agravante, con el objetivo de permitir a Piquet júnior mantener su puesto de piloto hasta el final de la temporada 2009", anunció el equipo francés en un comunicado. Posteriormente, el 16 de septiembre de 2009 y ante la tremenda sanción que podía caerle encima, la estructura del rombo cambió su estrategia y decidió echar a la calle a Briatore y Symonds.

El abogado de los Piquet descubrió ayer que el equipo está obligado a volver a dar marcha atrás: "Esto marca el comienzo del largo camino que mis clientes han emprendido para corregir las irregularidades que se dieron en aquel escandaloso crash gate". "Renault acepta que las alegaciones hechas por Piquet no eran falsas y que no las inventaron para chantajear al equipo", se disculpa ahora la marca. "Como prueba de la sinceridad y de nuestro arrepentimiento, hemos acordado pagarles una cantidad sustancial como indemnización por difamación y nos hemos comprometido a no repetir jamás esas acusaciones", zanja Renault.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de diciembre de 2010