Un año de cárcel para el rey de los 'paparazzi'

Fabrizio Corona chantajeó al futbolista Adriano

"No estoy contento, ni de coña", espetó, con su habitual lenguaje sobrio y elegante, Fabrizio Corona, rey de los paparazzi de Milán, al enterarse de que el Tribunal de apelaciones le acababa de rebajar la pena de tres años y ocho meses a un año y cinco meses. Como siempre cabreado y rabioso con periodistas y autoridades de cualquier grado y nivel, Corona comentó que va "a luchar hasta el final, porque si se cree en algo hay que hacerlo".

Sin embargo, a pesar de que está profundamente convencido de su inocencia, el exuberante fotógrafo italiano fue condenado por haber chantajeado, con imágenes robadas en una fiesta, a Adriano, entonces futbolista del Inter y actualmente en las filas de la Roma, y haberlo intentado con Francesco Coco cuando jugaba en el Milan. "Pensaba que existía la justicia, pero no. Siento que me están tomando el pelo. Vivimos en un país de mierda. No estoy orgulloso de ser italiano".

Una argumentación muy lógica. Es que Corona, que gestionaba una agencia de fotógrafos y -según los fiscales- capturaba imágenes incómodas de personajes famosos para luego pedir dinero a cambio de los negativos, sostiene que no merece castigo alguno: "Hace dos años cambié de vida", confesó al Corriere della Sera. "Me convertí en un buen chico, pago los impuestos, tengo carnet de conducir, estoy encerrado en casa, no me meto en peleas, estoy hecho un santo". Corona, emblema del machote itálico siempre escondido detrás de unas gigantescas gafas de sol, ya fue condenado por chantaje al futbolista David Trezeguet, ex delantero de la Juventus de Turín y hoy en el Hércules de Alicante; por corromper a un agente penitenciario; por llevar billetes falsos y por amenazar a un policía municipal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de diciembre de 2010.