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Obama, por un Internet sin peajes

La Casa Blanca dio ayer su pleno apoyo a la neutralidad en la Red, la idea de que las empresas proveedoras de conexión a Internet no tienen el derecho de priorizar un contenido sobre otro. La Comisión Federal de Comunicaciones, una agencia del Gobierno federal, presentó un programa de protección de la neutralidad en la Red que someterá a la votación de sus miembros el próximo 21 de diciembre. Esa Comisión está conformada por tres demócratas, que, como el presidente Barack Obama, apoyan el concepto de neutralidad, y dos republicanos, que ya han anunciado que votarán en contra, aunque de momento no cuentan con la capacidad de bloquear la propuesta.

En EE UU, el debate sobre la neutralidad en la Red se ha convertido en un asunto político. Los republicanos, defendiendo los intereses de las empresas proveedoras de Internet, argumentan que el Gobierno no tiene el derecho a obligar a empresas como Comcast o Verizon a que traten por igual todo el tipo de tráfico. En este momento, esas empresas ralentizan el tráfico de sus usuarios si detectan que estos están usando programas de descarga de archivos P2P, gracias a una serie de aplicaciones de control de tráfico en la Red conocido como "inspección profunda de paquetes".

Los demócratas, por su parte, liderados por Obama, defienden que la Red debe ser neutral. Ayer, el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, Julius Genachowski, fue más lejos, al definir este impulso a la neutralidad como "un esfuerzo para proteger la libertad y la transparencia en Internet". Lo dijo en una comparecencia ante los medios en Washington en la que además detalló los puntos que someterá a votación a finales de mes. Los principales son, por un lado, que el usuario sepa cómo gestionan las empresas sus redes, para que pueda decidir de cuál quiere ser cliente y, por otro, que a esos mismos proveedores se les prohíba por ley bloquear páginas o aplicaciones legales.

Estas medidas, dijo Genachowski, "darán garantías de que Internet sigue siendo una plataforma para la innovación y la creación de empleos; de que protegerá la libertad de expresión; de que generará confianza en el mercado, y de que disparará las inversiones". Esta defensa se enfrenta también a la opinión reciente de la justicia norteamericana, que el pasado mes de abril le dio la razón a los proveedores de Internet. La Comisión había amonestado a Comcast por ralentizar el tráfico de las redes P2P, pero un juzgado de Washington estableció que el Gobierno no tiene derecho a decirle a las empresas cómo gestionar las conexiones que ofrecen como servicio comercial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de diciembre de 2010