Reportaje:

Leche Pascual, la apuesta exterior

La alianza con Empresas Polar en Venezuela ha sido el primer paso en esa estrategia

Crecer en el exterior constituye en este momento el eje de la estrategia del grupo Leche Pascual ante el estancamiento en las ventas registrado en el mercado interior y el ajuste de activos acometido en los últimos años. Este crecimiento lo pretende llevar a cabo por tres vías: la exportación de productos elaborados, la compra de empresas y la política de alianzas con otros grupos en los países donde se pretende asentar.

En materia de exportaciones, de los productos elaborados por el grupo, las posibilidades de venta en el exterior desde una posición competitiva y en función de la demanda se concretan en zumos recién exprimidos, sobre todo de naranja, bebidas de soja y yogures de larga duración. Actualmente, las ventas del grupo en el exterior suponen solamente unos 30 millones de euros sobre una facturación de 800 millones.

El grupo impulsará la exportación, las alianzas con socios para producir yogur y la compra de firmas de soja

En zumos frescos, el principal mercado se halla en el resto de los países comunitarios, especialmente en Reino Unido, Alemania o Francia frente al tradicional dominio de las ventas de zumos procedentes de concentrado y que se importa desde terceros países por los grandes grupos multinacionales.

En bebidas con el componente de soja, las principales ventas se llevan a cabo en el resto de la Unión Europea, así como en varios países subsaharianos.

Para los yogures pasteurizados o de larga duración, la empresa española tiene las mayores posibilidades de ventas en los mercados de Sudamérica y Centroamérica, en Asia y en África subsaharina y, en general, en todos los países donde no haya un gran desarrollo de infraestructuras para la conservación de alimentos. Este era el objetivo buscado por el fundador Tomás Pascual cuando abrió la batalla para la aprobación de la denominación de yogur para un producto pasteurizado pensando en los miles de puntos de venta con productos del grupo con carencias en este tipo de estructuras.

En la actualidad, la fabricación de yogures de larga duración por el grupo arandino se eleva solo a unas 40.000 toneladas. De ese volumen, solo se comercializa en España el 40%, mientras el resto se vende en el exterior. En el caso de este tipo de yogur, no se han cumplido las expectativas del grupo y se ha quedado en el mercado nacional como un producto secundario.

La segunda vía para crecer en el exterior se pretende desarrollar mediante acuerdos o alianzas con otros grupos para la fabricación del producto, con el yogur como eje. Para Pascual, una condición importante que deben tener los socios es disponer de una amplia red de distribución.

El primer paso en esta estrategia ha sido el acuerdo de colaboración para la producción y comercialización de yogures de larga duración entre el presidente del Grupo Leche Pascual, Tomás Pascual, con el presidente del grupo venezolano Empresas Polar, Lorenzo Mendoza.

La empresa venezolana cumple todas las pretensiones que buscaba la empresa española. Se trata de un grupo con una facturación de unos 6.000 millones de euros y que solamente en el segmento de la alimentación y bebidas cuenta con 19.000 empleos, 30 plantas industriales y, sobre todo, con 150.000 puntos de venta. El grupo se halla además presente en otros países del continente americano como México, Colombia o Argentina, lo que supone la posibilidad de abrir la puerta para otros mercados en la zona.

El acuerdo contempla inicialmente la construcción de una planta a partir de este mismo año para la producción de yogures de larga duración desde el primer trimestre de 2012. La inversión prevista supone unos 50 millones de euros y la misma se llevará a cabo a través de la sociedad conjunta creada en España entre los dos grupos, Pascual Andina. La firma burgalesa aporta tecnología, el know how, asistencia técnica y formación, y tendrá inicialmente el 10% de la misma con posibilidad de incrementar en el futuro su participación hasta el 50%.

La planta tiene prevista una producción de yogur de larga duración para llegar a las 50.000 toneladas al año. La existencia en la actualidad de unos bajos niveles de cosumo permite aventurar la posibilidad de una buena comercialización en ese mercado, así como en otros países de la zona donde opera el socio.

En esta estrategia de alianzas no se descarta la posibilidad de llevar a cabo la construcción de una segunda planta al sur del continente sudamericano.

En el continente africano, las pretensiones se centran en los países subsaharianos y muy especialmente con un socio en Sudáfrica como base para la producción y comercialización en ese mercado y en otros países.

En el continente asiático, los análisis iniciales de los mercados apuntan al desarrollo de alianzas con empresas ubicadas en Filipinas y en India. En Filipinas se barajan como posibles socios grupos como San Miguel y Alaska, a los que se puede sumar un tercero. En India, los contactos se concretarían en la firma Britania, en el sector galletero, con unos 500.000 puntos de venta en el país.

Para la puesta en marcha de esas tres plantas en África y Asia se contempla la construcción de las mismas por el sistema de módulos que tienen un coste de unos 10 millones de euros. Esa actuación se haría siempre al 50% con un socio local con peso en el mercado y supondría para el grupo una inversión de 15 millones de euros.

Finalmente, una tercera vía para la expansión exterior se quiere concretar en la compra de empresas en el sector de la soja cualquiera que sea su mercado con posibilidad de acometer operaciones por más de 200 millones de euros. Brasil sería uno de los mercados de referencia.

Cura de adelgazamiento interior

En España, las posibilidades de crecimiento por la vía de las compras se concretó en su día en el desarrollo de alianzas o acuerdos con otros grupos. La venta de Puleva a los franceses de Lactalis cerró esa vía y en la actualidad no se ven alicientes ni siquiera para mantener conversaciones con la empresa líder en el sector de la leche, la Sociedad Agraria de Transformación Central Lechera Asturiana hoy integrada en la estructura de Corporación Alimentaria Peñasanta.

En los últimos años, el grupo arandino llevó a cabo su proceso de adelgazamiento con la venta de la planta láctea en Lugo al grupo cooperativo Alimentos Lácteos, el alquiler de la división de envasado de la planta de zumos en Palma del Río a Iberia de Refrescos y constituyó la sociedad conjunta con la francesa Andros para gestionar la planta de leche Frixia en Cantabria.

La estrategia del grupo en España, en un momento de crisis y de auge de las marcas baratas, se concreta en mantener la apuesta por la marca propia. La política agresiva de las marcas a bajo precio ha provocado que las marcas de fabricante hayan tenido que ajustar los suyos para mantener ventas. Una segunda medida, en el caso de Pascual, ha sido concentrar las ventas por productos en una sola marca, Bezoya en aguas, Pascual en zumos exprimidos, leche y yogures, y Vivesoy en soja.

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