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Expulsión judicial del instituto

Un juez de Málaga impone a un alumno una orden de alejamiento por amenazas

"Os vais a enterar, sois unos mierdas, perros judíos, hablaremos fuera del instituto". Así amenazó un alumno al jefe de estudios y al director del centro en el que estaba matriculado. El incidente se produjo el 31 de mayo en un instituto malagueño y el titular del Juzgado de lo Penal 11 de Málaga, Manuel Sánchez Aguilar, ha decidido dictar una orden de alejamiento de 300 metros al considerar al chico autor de un delito de coacciones. El condenado, que es mayor de edad, no podrá acercarse ni al director, ni al jefe de estudios, ni al centro. Lo que implica esta medida judicial es la expulsión del joven. El sindicato CC OO -que asesoró a los docentes- indicó ayer que el estudiante "no ha vuelto a matricularse" en este instituto. Al ser mayor de edad ya no tendría la obligación de permanecer escolarizado.

No es la primera vez que un juez recurre a esta medida extrema contra un alumno. El Juzgado de Menores de Sevilla impuso de forma cautelar otra orden de alejamiento de 500 metros a un estudiante de 14 años en febrero de 2008. Este alumno también amenazó a un profesor de su instituto y se tuvo que matricular en otro centro, algo ya previsto en la normativa. Las penas por este tipo de delitos se han endurecido desde que los jueces consideran a los docentes de la enseñanza pública "autoridad" de la Administración.

Las expulsiones y cambios de centros las suele decretar la Administración educativa. Si se atiende a los números, es una verdadera excepción, algo marginal. Por ejemplo, en el curso 2008-2009, la Consejería de Educación sólo recurrió en 86 ocasiones al cambio de centro y en 239 casos al cambio de grupo del alumno conflictivo. Durante ese mismo curso, sólo el 3,3% de los estudiantes incurrió en faltas graves, según el último informe sobre convivencia escolar presentado por la consejería.

En el caso del alumno de Málaga, el juez también le ha impuesto una sanción de 1.080 euros. Si el joven no paga esta cantidad, será sustituida por pena de prisión. Las dos partes implicadas se mostraron conformes con el fallo durante la vista oral.

El chico condenado amenazó al director y al jefe de estudios cuando este último le conminó a salir de clase "ante su mal comportamiento", según la sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de noviembre de 2010