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Reportaje:FÚTBOL | Décima jornada de Liga

Reyes recupera el duende

El extremo, segundo jugador que más faltas provoca, vive su "mejor temporada" en el Atlético

La evolución del Atlético en los últimos meses, en los que ha cambiado 14 temporadas de constantes decepciones por el subidón de dos títulos y un subcampeonato, no se entendería sin uno de los genios más irreverentes de la Liga. En su tercera temporada de rojiblanco pocas veces se ha visto una metamorfosis "tan extrema" como la de José Antonio Reyes, tal y como reconoce el extremo de Utrera. Tanto que aspira a volver a la selección, con la que no juega desde agosto de 2006 (empate sin goles en Islandia). Comprado al Real Madrid por 12 millones de euros en julio de 2007, el ala de 27 años ha pasado de "mercenario" y diana recurrente a futbolista predilecto de la afición del Calderón.

"Estoy en mi mejor momento desde que estoy en el Atlético, pero no me conformo. Hay que ir a más", afirma Reyes, recuperado del golpe que le impidió jugar la segunda parte contra el Almería el pasado domingo. "Menos mal que llega al derbi porque sería una baja importante y ya tenemos dos, la de Godín y la de Perea", añade Ujfalusi. "Reyes está en un buen momento, está rápido y desequilibra. En muchas ocasiones, los rivales solo pueden frenarlo haciéndole faltas", sigue el guión Assunção.

La repercusión de Reyes en el juego del Atlético se comprueba por la cantidad de veces que los rivales le detienen ilegalmente. Después de Callejón (Espanyol), es el futbolista del campeonato que más faltas provoca con 32, una casi cada 20 minutos. "Lo preocupante sería que se escondiera. Las patadas son el resultado del gran fútbol que está demostrando, de que arriesga, de que no se esconde. En definitiva, de que es feliz", cuenta el entorno del jugador. "Le noto mejor que la temporada pasada. Siempre te facilita una solución, aunque le pitarían más faltas a favor si se adentrara hacia el área en vez de continuar por la banda", dice Tiago, al que no sorprende que sea el jugador que más encara al rival (57 veces, una cada 11 minutos) tras Messi en el Barça (86), Nilmar en el Villarreal (83) y Quincy en el Málaga (67).

"Está imparable, aunque en los últimos partidos ha hecho algunas cositas que no me han gustado nada: eso de que baje a recibir más abajo de donde debe estar...", rebaja la euforia Quique Flores, el artífice del cambio de Reyes, al que empezó a domar cuando ambos coincidieron en el Benfica. "La etapa en Lisboa fue muy fructífera, porque de allí me conoce el míster. Sin la confianza que ha depositado en mí, no sería nadie", filosofa Reyes, que ahora sonríe de verdad. No como cuando lo hacía "como defensa", cuando la afición le abroncaba por su falta de implicación.

No hace falta remontarse mucho en el tiempo. "Reyes, ahora mismo, tiene un nivel de importancia en el equipo altísimo, que agradece que por fin haya soltado el carácter que lleva dentro", opina Domínguez, que lo pone a la altura de Agüero. "La evolución que sufrió la temporada pasada fue impresionante. Empezó con pitos y al final fue uno de los ídolos de la afición", prosigue el central. "El estado mental es básico, y José ha recuperado la calma, ha normalizado su vida, y eso se nota en el campo", observa Quique Flores. "Ha recobrado el arte que le caracterizó en el Sevilla y el Arsenal. Ha madurado, ya no tiene la cabeza poblada de jilgueros", le alaban en el cuerpo técnico. Un ejemplo es la elección del jugador de dejar de conducir un coche de gran cilindrada por otro más discreto.

"Está fino, cambia de una banda a otra, te enlaza por detrás con los delanteros, hasta ha jugado algún partido de segundo punta, acompañando a Diego Costa", le alaba Simão. "¿A quién le sorprende? ¡Si ha pasado por todas las categorías inferiores de la selección como pareja de ataque de Fernando Torres!", alega Pablo Blanco, coordinador de la cantera del Sevilla, que percibe una transformación clave: "Vuelve a ser regular, y esa es la mejor noticia. No te hace un partido impresionante y en otro se inhibe". "Ha recuperado el duende... Y el genio", apostilla Quique Flores. Los datos le respaldan: expulsado en cuatro ocasiones, Reyes es el jugador del Atlético con mayor número de tarjetas rojas por minuto en Primera, con un promedio de una cada 819 minutos. Más que Arteche (una cada 6.809 minutos). "Eso sí que es estar implicado, amigo", sentencia Tiago.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de noviembre de 2010