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Reportaje:FÚTBOL | Novena jornada de Liga

"Benzema casi da tres goles"

Mourinho elogia al francés y critica a su defensa por el tanto local: "Lo vimos 20 veces en vídeo"

"Yo marco para el equipo", dijo Cristiano, que se puso la gomina y se peinó con la raya al costado antes de salir del vestuario para proclamar una vez más que él no es un egoísta. Sea lo que sea, egoísta, ególatra, vanidoso, individualista o artista, ayer fue lo de menos. Pero el hombre, que va disparado, quiso utilizar el impacto de sus dos goles para ganar adeptos. Si pretende convencer a fuerza de bombardeos, está en el buen camino. Ha metido al menos dos tantos en cada uno de los últimos cuatro partidos de Liga con el Madrid. Suma 12 en nueve jornadas -el mejor arranque desde el curso 1999-2000, cuando Salva (Racing) totalizó 13- y lleva 46 en los 48 encuentros que ha disputado de blanco. Él prefirió no hablar de sí mismo, recordar que también puede aparentar modestia y seguir con su monserga: "Lo importante es que los goles nos han servido para sacar adelante un partido que empezamos perdiendo. Este equipo ha demostrado que sabe cómo darle la vuelta a un resultado negativo. En el descanso, el míster nos ha convencido de salir con otra mentalidad y el Hércules se ha cansado".

La hiperactividad de Cristiano arrancó al Madrid de la perplejidad en la que había caído en la primera parte, cuando el Hércules le abrió un boquete por el costado derecho. A José Mourinho no le gustó el descuido de sus jugadores en el gol de Trezeguet y se esforzó por recordarlo. "A todos los equipos nos cuesta romper defensas cerradas con ataques estáticos", dijo; "no solo a nosotros. Cuando un equipo está roto, cuando hay espacios, es más fácil para todos. Pero ese no ha sido nuestro problema. En el primer tiempo no hemos estado bien, sobre todo porque nos hemos defendido mal en el gol del Hércules. No me ha gustado nada porque es una situación que vimos en vídeo 20 veces, de la que hablamos 20 veces".

"Sabíamos cómo buscaban a Trezeguet y Valdez en los centros", se lamentó Mourinho, que señaló sin nombrarlos a Pepe y Ramos, probablemente sus defensas más importantes; "sabíamos con qué inteligencia ocupan los espacios Trezeguet y Valdez y que por eso teníamos que tener un contacto permanente con ellos. No puedes marcar al balón. Tienes que marcar al hombre".

El técnico madridista exaltó la figura de Benzema, fundido tras el gatillazo de la Copa y recuperado ayer psicológicamente cuando parecía un jugador perdido. "Ha jugado bien", dijo, orgulloso de haber podido reinsertar a su futbolista más desaprovechado hasta ahora. "Benzema no ha marcado, pero ha construido casi tres goles. El segundo nuestro y el tercero. Y le ha dado el pase a Cristiano para que hiciera el cuarto, pero se le ha ido alto".

Mourinho explicó los cambios tácticos que, en su opinión, desquiciaron al Hércules. "Cuando metí en el campo a Benzema por Pepe, pretendí introducir un jugador extra en el ataque. El que no se arriesga no gana. Estos cambios, de defensa por delantero, suelen generar problemas en las zagas rivales y creo que lo conseguimos. Fue un problema nuevo para el Hércules. Esos minutos inmediatamente posteriores al cambio fueron muy importantes para mí, para poder ver cómo reaccionaba el equipo contrario a esta situación. Y, aunque no hizo goles, Benzema tuvo una participación muy importante para todo el equipo. Para su moral ha sido muy bueno y para el Hércules fue muy difícil. Abrimos la puerta al segundo gol con la entrada de Benzema y la cerramos después del 1-2 dando entrada a Arbeloa y Albiol y adelantando a Marcelo como extremo izquierdo. Cuando ellos quisieron contraatacarnos, nosotros les presionamos muy arriba y nos cerramos con gente muy rápida, como Carvalho y Khedira".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de octubre de 2010