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El beneficio del Pastor cae casi un 50% para 'engordar' las provisiones

El banco vendió la mitad de su gestora de fondos y seguros por 60 millones

En estos tiempos extraños, que el beneficio de un banco caiga un 48% ya no quita el hipo a nadie. Hace dos días fue el Santander quien modificó sus previsiones de junio y anunció que ganará 500 millones menos. Las acciones de la entidad que preside Emilio Botín cerraron ese día la sesión sin apenas cambios. Ayer, el Banco Pastor declaró que sus ganancias en los nueve primeros meses dividen por dos las de 2009: 61 millones frente a 120, y sus títulos subieron en Bolsa un 0,29%.

En un año, 2010, complicado y a las puertas de otro que se espera mucho peor, el mercado valora lo que el Pastor llama "estrategia de prudencia y solidez financiera". La solvencia medida en el capital de máxima categoría (core capital) mejoró cinco décimas, hasta el 8,35%, "a pesar del difícil entorno financiero y de la denominada guerra del pasivo". En esa batalla por captar los depósitos de los clientes, que algunos banqueros han empezado a calificar como "desquiciada", el Pastor no ha entrado, pero aún así logró incrementar el ahorro que gestiona un 12%. Su presidente, José María Arias, explicó en un comunicado que todavía se espera lo peor, por eso la situación económica en 2011 se antoja complicada: "Con un incremento del PIB de sólo un 0,7%, si se alcanza, no se creará empleo, lo que no solucionará el problema que tiene España con el paro, que seguirá aumentando".

Como consecuencia, el beneficio se ha visto penalizado para ampliar las coberturas que el banco tiene ante un más que previsible deterioro de los márgenes en el sector. A ese refuerzo del balance dedicó hasta septiembre 161 millones de euros, por lo que su "colchón de provisiones" es de 700 millones.

Esos datos podrían mejorar sensiblemente en la recta final del año, cuando incorporen a las cuentas 60 millones de euros que han obtenido como plusvalías de las últimas operaciones. Concretamente han ejecutado la venta de la mitad de su negocio de la gestora de fondos Gespastor y de los seguros Pastor Vida al banco Espirito Santo y la aseguradora lusa Tranquilidade.

Su morosidad aumentó un 0,21% para situarse en el 5,09%, algo que el Pastor califica como una buena noticia porque se han frenado los impagos de los créditos que teóricamente tienen riesgo de no ser devueltos. Con una nueva circular del Banco de España en materia de provisiones, que se traduce en mayores exigencias, el ratio de cobertura (la capacidad que tiene la entidad para responder a la morosidad si todos los créditos dudosos fallan) se sitúa en el 84%.

En cuanto a las últimas críticas a la banca -la primera de la ministra de Economía, Elena Salgado- por no hacer fluir el crédito, el consejero delegado del Pastor, Jorge Gost, se defendió con sus números asegurando que "en un momento especialmente complicado", han aumentado el volumen de créditos a clientes un 9,2% hasta alcanzar los 21.364 millones de euros. Para reafirmarlo, sacó pecho subrayando que son la octava entidad española que más créditos ICO ha dado a las empresas. Las hipotecas han crecido un 33%.

Pero como no es ninguna isla, el banco aprovechó para pedir que termine ya la restructuración de las cajas y se recupere la actividad del sector.

Las cajas se controlan

El periodo de transición hacia la caja única gallega parece que va a estar sembrado de desconfianzas mutuas, a juzgar por los estatutos de la nueva entidad que ayer se remitieron a los grupos parlamentarios.

Cada fundación que ahora controla la obra social de su caja tendrá a partir de ahora dos representantes de la otra sentados en su patronato. Todo para "aprovechar las sinergias" de la operación entre Caixa Galicia y Caixanova. Aunque la última palabra la tendrá la dirección, en manos de José Luis Pego, bajo criterios "de igualdad de trato y no discriminación".

Las normas internas regulan la figura del presidente de honor, cargo que podrá representar en actos a la caja única, asistir a asambleas y, de forma excepcional, a los consejos. Los estatutos también anticipan las condiciones en las que se designarán, una vez transcurra la transición, los nuevos consejeros: 160 personas que no podrán tener más de 70 años, ni ocupar cargos políticos, ni desconocer el lenguaje económico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de octubre de 2010

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