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La oposición rechaza las sanciones de la ley contra el alcohol

La norma prevé multas a menores de hasta 600 euros por beber cerveza

Beber una caña de cerveza puede acarrearle a un joven de 17 años una multa de hasta 600 euros. El ejemplo lo puso el diputado socialista Modesto Pose, para argumentar su rechazo al proyecto de ley de prevención del consumo de bebidas alcohólicas en menores, que ayer superó su primer trámite parlamentario. Con su entrada en vigor se elevará de 16 a 18 años la edad mínima para consumir alcohol, un producto que ya no estará compuesto exclusivamente por bebidas destiladas, sino que incluirá también las fermentadas, como la cerveza, el vino y la sidra. Para la oposición, se trata de una ley "recaudatoria", por lo que pidió la retirada del proyecto, que fue admitido a trámite por el pleno con los únicos votos del PP.

PSdeG y BNG también tachan de recaudatoria la nueva Lei de Augas

El consumo de alcohol por menores se considera en la ley una falta leve, pero el que le sirva la cerveza a un joven que aún no haya cumplido los 18 años cometerá una grave, castigada con multas de entre 3.000 y 15.000 euros. La ley establecerá además restricciones a la promoción y publicidad de las bebidas alcohólicas, y contemplará multas de hasta 600.000 euros en el caso de infracciones muy graves en su grado máximo.

"Es una ley esencialmente recaudatoria, sancionadora y prohibicionista", acusó la nacionalista Ana Luisa Bouza, que coincidió en sus argumentos con los de Modesto Pose. Bouza resumió así su alternativa: "Educación, educación y educación". El diputado socialista, mientras, también criticó que la ley no regule el botellón, la ausencia de medidas concretas de prevención y el "traspaso de responsabilidades" a los ayuntamientos.

Bouza denunció una "contradicción" entre la explicación de motivos de la ley y su articulado. Así, mientras el preámbulo de la norma y la propia conselleira, Pilar Farjas, ayer en el pleno, ponen el acento en el inicio cada vez más temprano de los jóvenes en el consumo del alcohol, que se sitúa ya en los 14 años, la parte dispositiva de la ley se centra en el colectivo de entre 16 y 18. Para el resto, explicó, apenas hay modificaciones, puesto que en la actualidad ya no pueden beber alcohol. Modesto Pose, mientras, consideró "muy típica de Sanidade" su reacción ante un problema: "Represión y sanción". "Es de catecismo; una conducta mala, sanción y penitencia". Pose ilustró su denuncia con el hecho de que 19 de los 39 artículos del proyecto "son para establecer infracciones".

Pilar Farjas intervino para presentar una ley que "ofrece un futuro en plenitud a todos esos gallegos que hoy se encuentran en construcción". "La ley quiere convertirse en un mensaje social claro de rechazo a este tipo de conductas claramente perjudiciales para los menores y que comprometen su futuro en salud", defendió Farjas.

No fue la de bebidas alcohólicas la única ley tachada de recaudatoria en el pleno de ayer por la oposición. El mismo adjetivo se lo llevó el proyecto de la de Augas, que se aprobó definitivamente, con el voto en contra de PSdeG y Bloque. La ley crea dos nuevos impuestos: el canon del agua y el coeficiente de vertido. Conjuntamente, elevarán la recaudación de la Xunta de los 34,7 millones que supondrá en 2010 el canon de saneamiento, al que sustituyen, a los 68,5 millones que aparecen en la memoria económica de la ley. Socialistas y nacionalistas acusaron también a la Xunta de aplazar la aplicación de ambos cánones hasta después de las elecciones de mayo. El conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, acusó a la oposición de "recorrer la senda de la manipulación y la intoxicación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de octubre de 2010