Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La joya secreta de la Universitat

Hallado en La Nau un diario del Compromiso de Caspe escrito hace 600 años

"Si digo que lo encontré por casualidad nadie me creerá, pero es así". Francisco Gimeno, catedrático de Paleografía, cuenta sin darse importancia uno de los mayores hallazgos que han tenido lugar en la vieja biblioteca de La Nau, la sede histórica de la Universitat de València. Se trata de un diario del Compromiso de Caspe, el crucial cónclave que decidió el futuro de la Corona de Aragón hace 598 años, después de que el rey Martí l'Humà muriera sin descendencia.

Gimeno está seguro de que la obra fue escrita entre junio y julio de 1412, justo después de que los notables reunidos en la población del Bajo Aragón proclamaran heredero a Fernando de Antequera, miembro de la castellana familia de Trastámara, cerrando el reinado de la Casa de Barcelona a la que perteneció, entre otros, Jaume I.

El crucial cónclave decidió el futuro de la Corona de Aragón en el año 1412

La obra no es única ni es la que se fue escribiendo durante los tres meses que duró la reunión de Caspe. Lo prueba, explica el profesor, la ausencia de tachaduras. Es una copia en limpio. Hasta ahora se conocían tres versiones: dos se conservan en el Archivo de la Corona de Aragón, en Barcelona; la otra, que Gimeno conoce bien, se guarda en la catedral de Segorbe.

¿Cómo había pasado desapercibida hasta ahora? Por un error bastante común en las bibliotecas, dice el catedrático. En 1913 fue datado por error en el siglo XVI, un siglo después del compromiso. Y esa (falsa) distancia con los hechos que narra había mantenido alejados a los expertos hasta ahora.

Gimeno, que lleva tiempo preparando una edición del compromiso, lo vio este verano en un catálogo. Lo pidió. Leyó el encabezamiento ("Proceso de nombramiento del rey Fernando I", en latín). Echó un vistazo al manuscrito y tuvo la impresión de que aquella letra (distinguir unas de otras forma parte de su trabajo) era la cursiva que utilizaban los notarios de la Corona de Aragón y los escribanos de la Cancillería Real en la época. El estudio del papel le llevó a la misma conclusión. Y al cotejarlo con el resto de ejemplares salió de dudas.

Cuando se escribió la obra faltaban 90 años para que se fundara la Universitat. Gimeno cree que debió llegar a ella en el siglo XIX. Durante la desamortización la mayor parte de los libros de los monasterios fueron llevados a Madrid. Una parte, sin embargo, terminó en La Nau, que funcionaba a la vez como biblioteca provincial y era por tanto una biblioteca del Estado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de octubre de 2010