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Sáenz cree que el crédito será menor y más caro si se actúa contra la banca

El vicepresidente del Santander asegura: "No somos los chicos malos"

El vicepresidente y consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, entró ayer de lleno al debate sobre la imposición de una tasa a la banca o de una fiscalidad más elevada. En su opinión, la aplicación de ese tipo de medidas se convertiría en un freno para la economía real, ya que provocaría de manera prácticamente automática nuevas restricciones y el encarecimiento de los créditos.

Sáenz aprovechó la conferencia inaugural del curso intensivo sobre Transnational Law en el comercio internacional que se celebra en la Universidad de Deusto, en Bilbao, para dejar meridianamente claro que "cualquier ataque o solución" dirigido "erróneamente" sobre el sector bancario provocará un acceso al crédito "menor y más caro", por lo que tendrá "un impacto negativo en la economía real".

El ejecutivo critica la "demonización" que, en su opinión, sufre el sector

"El sector privado está liderando el ajuste en España", afirma

El Gobierno español ya recordó en junio, tras el acuerdo logrado por el Consejo Europeo para imponer una tasa a la banca y a las transacciones financieras, que en España no será preciso aplicarla al existir un Fondo de Garantía para proteger los depósitos. La crisis ha requerido la movilización de fondos equivalentes al 13% del PIB de la Unión entre recapitalizaciones, avales, garantías y dinero líquido al sector financiero.

Pese a esa movilización de fondos para afrontar la crisis, el G-20 tampoco apostó por medidas contra la banca. Una semana después de la reunión del Consejo Europeo, se extendió la sensación entre los miembros del G-20 de que no tocaba poner trabas a la banca, como una manera de garantizar que sigan abriendo el crédito y con ello se impulse la economía.

El propio presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, se mostró en contra de imponer tasas adicionales al sector financiero para evitar nuevas restricciones del grifo del crédito. Los ministros de Finanzas de la UE aparcaron también la idea de imponer un impuesto a la banca, pero ello no ha impedido que, por ejemplo, Alemania, diera la pasada semana luz verde a la medida. El objetivo es crear un fondo con el que rescatar a entidades en quiebra, sin recurrir a ayudas públicas. A la idea se sumó Francia.

El vicepresidente y consejero delegado del Banco Santander defendió tesis contrarias. Tras lamentar la "demonización" que, según él, se está produciendo del sector bancario, al que se trata como si fuera "el único obstáculo" para la recuperación económica "completa", instó al Gobierno a que afronte los verdaderos retos que tiene pendientes.

Sáenz recordó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero que "nosotros -en referencia a la banca- no somos los chicos malos", y le emplazó a centrarse en los "serios retos pendientes" que tiene España, como la reforma del mercado laboral y de las pensiones o la de los sistemas fiscal y financiero. "Hay que corregir los desequilibrios" de la economía, "como la concentración de recursos en el mercado inmobiliario o la pérdida de competitividad", dijo.

En opinión del consejero delegado del Santander todavía hay mucho trabajo por hacer en el sector público. A renglón seguido añadió que la "buena noticia" es que "el sector privado está liderando el ajuste en España", dijo después de constatar que las empresas "han reaccionado rápido para ajustar su estructura de costes" y están buscando nuevos mercados en el extranjero.

El vicepresidente del banco cántabro también quiso descartar que se hubiera producido un ataque de los mercados contra España. "No debemos mirar a los mercados como especuladores", recomendó. En su opinión es "razonable" que exijan garantías para prestar dinero a España. "Pero no hay conspiración", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de septiembre de 2010