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Reportaje:VUELTA 2010 | Primera etapa

Un batiburrillo a medianoche

Cavendish, primer 'maillot rojo' de una edición en la que la mayoría de los favoritos correrá en equipos diferentes la próxima temporada

El ciclismo, dicen los que repitiendo sentencias han edificado su filosofía, es un deporte individual que se disputa en equipo. Para muestra, podrían añadir, la contrarreloj por equipos que abrió anoche, después del cierre de esta edición, en Sevilla, Guadalquivir arriba, Guadalquivir abajo, la 65ª Vuelta. Fue, pese a la oscuridad circundante solo rota por los destellos de los focos en las esquinas y puentes, la única ocasión, sin embargo, en que se podrá observar durante toda la carrera una cierta adecuación formal entre el continente y el contenido, entre los corredores y sus equipos, sus directores dando órdenes por el pinganillo, porque, como corresponde a cada septiembre, a cada Vuelta, en el fondo, nada es lo que parece, o, como le dijo Caín a Abel, que acababa de loar la sinceridad del amor fraternal, no te fíes de lo que te dicen. Y este año, en el que tantos cambios se anuncian, fichajes estelares, creación de nuevos equipos, desaparición de otros, llegada de patrocinadores potentes, fusiones de última hora, menos todavía. ¿Quién corre para quién? ¿Quién corre con quién?

Menchov, el gran favorito, dejará el Rabobank y coincidirá con Sastre en el Geox

Los ciclistas del Cervélo se enteraron hace un par de días de la fusión con el Garmin

Ninguno de los líderes proclamados, salvo el siciliano Nibali, seguirán el año próximo en el equipo con el que correrán esta Vuelta, sino que lo harán en otros a los que aún deberán considerar sus rivales durante la carrera. Y todo ello en medio de un cierto efecto dominó, según el cual, cada movimiento en el mercado de fichajes genera una consecuencia en otro punto del mercado.

Por ejemplo, el máximo favorito, Menchov, del Rabobank, correrá en 2011 con el Geox, la evolución del actual Footon, en el que se encontrará con otro favorito, Sastre, quien lidera esta Vuelta al Cervélo, equipo que desaparece como ente independiente para fusionarse con el Garmin. Esta noticia, la de la desaparición de su equipo, les llegó oficialmente a los corredores del Cervélo hace un par de días, cuando ya estaban en Sevilla para la Vuelta, lo que provocó escenas curiosas en su hotel en forma de juegos de medias palabras de corredores que ya han empezado a buscarse la vida para el futuro: mientras Íñigo Cuesta, el viejo (41 años), solo hablaba con claridad de hacerlo bien en su 17ª Vuelta -un récord: empezó a correrla en el 94, en el Euskadi, torturando a su director, Txomin Perurena, con los punkis de Sepultura a todo volumen en el autobús- y, ya, más evasivamente, de que le gustaría seguir un año más aún, donde fuera, y mientras Xavi Florencio, rehabilitado tras su expulsión del Tour por llevar un antihemorroidal en la maleta, intentaba pasar página, Xavi Tondo decía que le tocaría mostrarse más aún en el escaparate para buscar nuevo equipo (y callaba que ya ha llegado a un acuerdo con el Movistar, antiguo Caisse d'Épargne, para el año próximo), y Óscar Pujol le hacía coro.

El Movistar de Eusebio Unzue también ha contratado a Beñat Intxausti, la perla que corre la Vuelta con el Euskaltel, mientras que su líder en la Vuelta, Luis León, se irá seguramente al Rabobank. Y Kreuziger, que corre con el Liquigas, se pasará al Astaná, que ya no tiene a Contador, que se va al Saxo, del que vuelan los hermanos Schleck, que se están creando un equipo a la medida en Luxemburgo, lo que ya creó un cierto desasosiego durante el Tour, en el que el director de Andy, Bjarne Riis, que ya sabía que perdía a su líder, al tiempo que le intentaba hacer ganar la carrera negociaba con su principal rival, y mejor amigo, Contador, quien finalmente ganó a todos.

Más dudas: Hushovd, el sprinter oficial del Cervélo es de los pocos que pasará al Garmin, que tiene otro gran sprinter, Farrar, en la Vuelta. ¿Harán juego de equipo estos días? ¿Se lanzarán al alimón? ¿Se darán de codazos? ¿Qué hará Theo Bos, el sprinter naciente de Cervélo en el batiburrillo? ¿Dónde acabará? ¿Se reirá Cavendish?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de agosto de 2010