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Entrevista:MICHAEL LAUDRUP | Entrenador del Mallorca | Primera jornada de Liga

"No hace falta ser el Barcelona para tocarla bien"

Michael Laudrup (Frederiksberg, Dinamarca, 1964) ha regresado a la Liga para dirigir al Mallorca, un club cuya única prioridad para este año es la supervivencia económica. Asumidas las limitaciones del equipo, que hoy estrena temporada en casa ante el poderoso Real Madrid de Mourinho (Canal +, 21.00), el danés no renuncia a implantar su filosofía de juego.

Pregunta. ¿Qué queda del Mallorca que logró el quinto puesto?

Respuesta. Hay que ser sinceros. Se han marchado jugadores importantes. Hubo una columna fundamental, con Aouate, Nunes, Martí, Valero y Aduriz, de la que hemos perdido los puntales ofensivos. Y eso lo tenemos que suplir con lo que tenemos en casa y con lo que hemos podido fichar. Yo ya sabía que ciertos jugadores estaban en peligro de ser traspasados, pero hemos tenido la suerte de conservar a algunos veteranos que saben llevar el peso del vestuario. Ese es un factor que, durante la temporada, puede darte puntos. Y nosotros vamos a necesitar todos los puntos posibles.

El enemigo número uno del Madrid puede ser la obsesión por ser mejor que el Barça

P. ¿El concepto de fútbol de toque se puede aplicar con éxito en cualquier equipo, por modesto que sea?

R. Mi trabajo consiste en aprovechar lo que ya funcionaba de este equipo y añadir las cosas que creo que son importantes. Y hay una que para mí es fundamental: tener más la pelota. Eso es algo que se puede aplicar a cualquier equipo de fútbol, no hace falta ser el Barcelona para tocarla bien. A un jugador no le puedes decir que lo haga como Messi o Iniesta, pero con esfuerzo es posible conseguir una buena posesión del balón. Y lo hemos de hacer sin perder lo que ya tenemos: una buena organización defensiva.

P. ¿Hasta qué punto pesó en su fichaje su relación personal con Serra Ferrer, el nuevo máximo accionista del Mallorca?

R. Conocía personalmente a Lorenzo, pero lo que valoré es que durante muchísimos años, ha sido entrenador, y lo sigue siendo. Es un hombre de fútbol. Y esa es una de las razones importantes por las que estoy aquí. Hablar con gente de fútbol siempre es mejor que hablar con gente de empresa. Hay empresarios que saben de fútbol, pero también hay muchos que no saben. Y lo peor es que se creen que sí.

P. Usted llegó pensando que iba a dirigir a un equipo en una competición europea, pero el Mallorca fue descalificado de la Europa League por sus deudas. ¿Se arrepintió de su decisión?

R. Yo no decidí venir por el hecho de que el Mallorca fuera a jugar en Europa, pero siento una pena muy grande por los jugadores, que consiguieron ese premio, y también por los aficionados. Se lo merecían. De todos modos, para un club que no esté acostumbrado, jugar competiciones europeas tiene ventajas e inconvenientes. Si descuidas la Liga, lo puedes pagar muy caro.

P. Es su cuarta experiencia como entrenador, desde que empezó en el Brondby danés, hace ocho años. ¿Se considera ya un técnico experimentado?

R. Sigo aprendiendo, y mi pasado lo utilizo para extraer lecciones. Por ejemplo, después de estar 13 años como jugador en Italia y España, me fui un año a Japón. Seguramente no fue un éxito deportivo, pero sí personal. Me sucedió lo mismo cuando estuve entrenando al Spartak de Moscú, en 2008. Me destituyeron al cabo de medio año, pero esa etapa me sirvió para saber lo que no tengo que hacer como entrenador.

P. ¿Por ejemplo?

R. No ir a entrenar a Rusia sin saber nada de ruso.

P. ¿Cuál es el punto débil del Real Madrid?

R. El enemigo número uno del Madrid puede ser la obsesión por ser mejor que el Barça, tanto en resultados como en juego. El Madrid y el Barcelona nunca han jugado de la misma manera. Ni con la quinta del Buitre, ni con nosotros en la etapa de Cruyff, ni por supuesto ahora. Hoy el Barça va sumando títulos y está jugando el mejor fútbol del mundo, y eso en Madrid puede crear ansiedad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de agosto de 2010