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90.000 euros por error de diagnóstico a un paciente

La Consejería de Sanidad ha sido condenada por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) a pagar 90.000 euros a un paciente que se encuentra en situación de invalidez total porque le diagnosticaron tarde la enfermedad que padecía: síndrome de Guillain-Barré. El paciente acudió en dos ocasiones al médico de cabecera y a urgencias de Mislata, y en dos ocasiones más al hospital La Fe. Lo hizo aquejado de hormigueos en las extremidades y en la cara. Los médicos de la sanidad pública lo achacaron a un síndrome ansioso. No mejoraba y acudió a las consultas del hospital 9 de Octubre de Valencia. Allí le practicaron pruebas que dieron con el origen de su malestar. Demasiado tarde. Frente a este síndrome y sus consecuencias es fundamental detectarlo y actuar en los primeros 10 días. No fue así, de modo que el paciente sufre graves secuelas irreversibles.

La sentencia deja claro que "en La Fe no se realizaron las pruebas oportunas, y ello le causó un perjuicio grave que pudiera haber sido evitado". Entre la documentación aportada por Sanidad para evitar la responsabilidad en el caso, ya que la Administración autonómica se negó a compensación alguna, hubo un informe sobre la dificultad de diagnóstico del síndrome y la levedad inicial de los síntomas en el paciente. El TSJ no admitió tal argumentación y señala en la sentencia la responsabilidad patrimonial por haber perdido el paciente la oportunidad de haber evitado secuelas irreversibles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de agosto de 2010