Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La cerca histórica de Felipe II revela nuevos secretos

Agentes forestales de El Escorial descubren un puente y una puerta

Los vestigios en piedra de un puente y de una puerta hallados recientemente por agentes forestales en el término de Las Zorreras, en El Escorial, pertenecen a uno de los tramos de una cerca histórica, reforzado por el arquitecto escurialense Juan de Villanueva (1739-1811) a encomienda del rey Carlos III en la segunda mitad del siglo XVIII. Así lo confirmó ayer Vicente Manuel Rosado, que ha estudiado y documentado durante 20 años este vallado de sillares, que alcanza una longitud de 52 kilómetros y que fue mandado construir por el monarca de la dinastía de Austria, Felipe II, dos siglos antes, en torno a 1580. Posteriormente fue ampliado y elevado de altura desde 1,20 metros hasta 2,5 metros por orden del monarca borbónico.

El arquitecto Juan de Villanueva trabajó en el tramo ahora hallado

El rey quiso rodear el monasterio de El Escorial con esta construcción

El puente hallado se encontraba con sus ojos cegados y actuaba a modo de pequeño embalse sobre el nacimiento del arroyo llamado del Tercio. Este puente se asemeja mucho a otro existente sobre el río Aulencia, que riega predios no lejanos. En cuanto a la puerta, situada ya junto al casco urbano, se cree que es la auténtica de Las Zorreras, una de las 10 cancelas que configuraban el perímetro de tan importante vallado de piedra, cuyo trazado se ajusta hoy a la frontera de lindes entre los términos municipales de El Escorial y San Lorenzo y discurre por fincas como la del Campillo.

El rey Felipe II, con este muro, donde se han encontrado la puerta y el puente, quiso cercar el ámbito del monasterio de San Lorenzo, mientras que Carlos III, dos siglos después, ordenó a su arquitecto cortesano reforzar la valla para acotar su territorio con miras a la caza, a la que era muy aficionado. Villanueva construyó en Madrid el edificio del Museo del Prado, así como el del Observatorio Astronómico del Retiro y el primer edificio ignífugo de España, la hoy sede de la Real Academia de la Historia, en la calle del León. Asimismo, restauró la plaza Mayor y amplió la Casa de la Villa. Además, fue arquitecto municipal y fontanero mayor de San Lorenzo de El Escorial.

La autoría por Juan de Villanueva del mencionado refuerzo de la cerca ha sido documentada con los originales de los contratos del arquitecto con paredederos (albañiles de los muros), obtenidos tras las investigaciones realizadas por el historiador Gregorio Sánchez Meco, que, junto al investigador Vicente Manuel Rosado, es coautor del libro La cerca histórica de los bosques del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, editado en 2007 por una editorial escurialense. En su realización los autores invirtieron dos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de agosto de 2010