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Griñán encarga a Gámez un malagueñismo sin agravios

La candidata lamenta que la ciudad pierde oportunidades

Apenas dos horas después de que la ejecutiva provincial deL PSOE de Málaga aprobara la candidatura de María Gámez a la alcaldía de la capital, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, la presentó a la militancia en una ceremonia en la que le encomendó romper con el discurso del agravio que tanto ha preconizado el alcalde, Francisco de la Torre y "convocar a los malagueños a la ilusión que ahora no tenemos" porque el proyecto del PP está "muy muy agotado". "Tenemos que hacer que el malagueñismo sea una identidad compartida, que no se defina por exclusión o por confrontación y llevamos muchos años viendo que a lo que se ha invitado a los malagueños es a ser antital o el anticual", dijo.

El líder socialista pide una campaña "limpia" y hablar sólo de propuestas

De cara al dificilísimo reto electoral de Gámez, el secretario general del PSOE de Andalucía hizo un doble ruego, uno dirigido a la candidata: "no hagas una campaña sucia, adversativa con el proyecto acabado, si lo que queremos es ser alternativa, habla del proyecto nuevo, en el que los malagueños vean el futuro que tienen, la mejor manera de ganar es el atrevimiento". Y al partido pidió "por favor que no busque solo razones de militancia que nos agraden más o menos, sino que esté la mejor persona en cada sitio".

Griñán resaltó de su actual delegada de su Gobierno en Málaga que es una mujer "libre, esforzada y que arriesga", y dijo que ser la hija menor de 11 hermanos le enseñó a saber compartir y le fortaleció el carácter tener que compatibilizar trabajo y estudio desde los 16 años.

Gámez, que consideró el de ayer el día más importante de su vida, cargó de emoción su primer discurso político, desde la evocación de sus orígenes humildes, hija de un farero, trabajo en en el que dijo "cuidas a la gente anónima de forma anónima sin esperar reconocimiento", y a la que debe su vocación de "servicio público".

Delegada del Gobierno de la Junta desde hace dos años, fue los cuatro anteriores delegada de la Consejería de Innovación, cargo al que llegó sin ser aun militante, y nunca ha tenido responsabilidades orgánicas en el partido.

Resuelta a emprender una etapa nueva sin ninugna atadura, Gámez expuso que Málaga necesita escuchar voces nuevas, miradas nuevas y caminos nuevos", y dijo que es una obligación de los socialistas abrirse a ellas.

"No seré yo quien diga que la ciudad está peor que hace 10 años, estaría bueno que no lo estuviera, pero avanza con el freno de mano echado, perdiendo oportunidades", explicó y lamentó que se ha perdido mucho tiempo en "discusiones vacuas". Aceptó la invitación de Griñán, y le prometió que será reinvindicativa, pero sin "agravios absurdos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de julio de 2010