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Entrevista:JORDI OBIOLS LLANDRICH | Psicólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona

"La psicología clásica ha olvidado el aspecto emocional"

San Sebastián
Jordi Obiols Llandrich (Barcelona, 1955), es médico psiquiatra y desarrolla su labor como catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. A su vez, es coordinador del programa de un doctorado de psicopatología infantil, juvenil y de adultos en el citado centro. Finalmente, es autor de varios estudios, artículos de revistas, tesis, publicaciones científicas` personales y conjuntas y de varios libros, como, por ejemplo, Esquizofrenia

A través de los cristales de las gafas de montura gruesa negra del barcelonés Jordi Obiols Llandrich, psicólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona, se observan unos pequeños ojos que centellean al hablar sobre la materia a la que se dedica. El médico catalán sabe que su ciencia de estudio está aún "en fase de creación", por lo que no es extraño descubrir, casi a diario, más sobre el comportamiento humano.

Pregunta. ¿Tanto ha cambiado la psicología en los últimos años?

Respuesta. Ni se imagina. En los últimos 20 años ha habido grandes variaciones. La ciencia que tratamos se ha establecido como profesión, cada vez se reconoce más. Además, desde el punto de vista universitario y de investigación, el cambio es muy sustancial. Hemos pasado de la nada a un contingente de psicólogos de muy buen nivel, incluso, internacional. Se ha demostrado que la psicología clínica seria y científica es muy útil.

"Hay más psicópatas en la parte baja de la pirámide poblacional"

P. Por ejemplo, para el estudio de lo que usted llama "cerebro social".

R. Efectivamente. Estamos ante un tipo de investigación que existe en los últimos 10 años. Se demuestra que, cuando tratamos con temas de justicia, de dilemas morales y altruismo existen unos mecanismos que cada vez empezamos a comprender mejor. Hay estructuras del cerebro humano que están muy directamente implicadas en la regulación de comportamientos como la cognición social, la teoría de la mente y la inteligencia emocional. Cuando falla el cerebro social, padecemos psicosis, psicopatías...

P. ¿Qué cambios se producen para que estas personas enfermen?

R. Ahora empezamos a saber que tienen dañadas funcional y anatómicamente estructuras clave para la conducta moral. Entendemos por qué fallan al comportarse en la sociedad. Algunas enfermedades mentales, como las psicosis y las psicopatías, comparten una grave dificultad de integración social. Además, aspectos como la inteligencia emocional se rigen por una base neurobiológica.

P. ¿Por qué no se habían tratado hasta ahora estos temas?

R. La psicología clásica ha abordado el tema de la inteligencia desde el punto de vista intelectual y cognitivo, de una manera más abstracta. Ha olvidado las habilidades y el aspecto y los comportamientos más emocionales, que son más importantes para la integración del individuo en la sociedad. Esto, que ahora nos parece evidente, se está comenzando a estudiar en serio.

P. ¿Ha aumentado con la crisis el número de psicopatías, psicosis y esquizofrenias?

R. Estas dos últimas se producen por causas genéticas, por lo que no, pero sí vemos reacciones transitorias de ansiedad derivadas, por ejemplo, del paro. En cuanto a las psicopatías, tienen un componente más social, por lo que están algo más expuestas a los componentes socioeconómicos. Hay más psicópatas en la parte baja de la pirámide poblacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de julio de 2010