Cameron pide perdón por el Domingo Sangriento en el Ulster en 1972
El primer ministro británico, David Cameron, admitió ayer, a partir de las conclusiones del Informe Saville, que la matanza del Domingo Sangriento en Irlanda del Norte en 1972 "ni estaba justificada ni es justificable" y se declaró "profundamente consternado" por los 14 manifestantes "inocentes" muertos a tiros.


























































