Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:ARGELIA 0 - ESLOVENIA 1 | SUDÁFRICA 2010 | El debate de los porteros

Cantada o 'efecto Jabulani'

El error del meta argelino Chaouchi alimenta la controversia sobre el balón del torneo

Estos días, en Sudáfrica, ser portero de fútbol se ha convertido en una profesión de alto riesgo. A imagen y semejanza de Juan Antonio Felpa, guardameta del Sportivo Atlético Club y protagonista del entrañable relato de Jorge Valdano Creo, vieja, que tu hijo la cagó, las cantadas se suceden bajo los palos para deleite de los recopiladores de pifias y desesperación de las hinchadas.

Ayer le tocó el turno a Fawzi Chaouchi. El cancerbero argelino tenía en su expediente varios errores de bulto en la pasada Copa de África, pero ante Eslovenia su desatino adquirió proporciones mundiales. En la primera parte se hinchó de gloria con alguna estirada cara a la galería. Lo despejó todo salvo las dudas que levantaba su particular atuendo, su peculiar peinado y su garbo bajo los palos.

A 12 minutos del final del encuentro, cuando los dos equipos habían asumido que quizá ninguno merecía la victoria, llegó el fallo. Un disparo común desde la frontal del esloveno Koren convirtió el esférico en una mezcla de pequeña pelota de goma y balón de playa. Un objeto de trayectoria indescifrable para Chaouchi, mal perfilado, asustado ante los bandazos del balón, que llegó traicionero a la red.

El efecto Jabulani se extiende sin remisión. "La bola puede haberse movido, pero no quiero buscar excusas y asumo la responsabilidad", comentó Green. El portero inglés fue el primer damnificado por los vaivenes de la pelota. Excusas o realidad, el Jabulani está relegando a las vuvuzelas en todos los debates. "Es muy triste que una competición tan importante como la Copa del Mundo se juegue con un balón tan horrible", criticó el italiano Buffon hace unos días. A la espera de que la reiteración certifique el problema, el esférico reparte responsabilidades con la incompetencia de los porteros.

Con la cantada de Chaouchi llegó el único gol del partido, que dio a Eslovenia su primera victoria en un Mundial y le coloca como líder de su grupo. Demasiado premio.

Argelia acarició el triunfo. Belhadj lo intentó sin descanso por el carril izquierdo y, a media hora para el final, Ghezzal entró como un revulsivo. Pero su ímpetu desembocó en irresponsabilidad. Tres ocasiones, un agarrón, un intento de remate con la mano, dos tarjetas amarillas y la consiguiente roja. Fue su bagaje en los 14 minutos que estuvo sobre el campo. Obligados por la superioridad numérica, los eslovenos se animaron, con más inercia que convencimiento, a probar a Chaouchi. El portero escenificó las miserias del oficio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de junio de 2010