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El supervisor destituye a los directores de recursos humanos de Cajasur

El Banco de España crea un área para los "activos irregulares" de la entidad

Los administradores a los que el Banco de España ha encomendado la gestión de Cajasur tras su intervención ya han empezado a dar los primeros pasos en el cambio del organigrama. El martes decidieron destituir a los dos responsables del área de recursos humanos de la entidad cordobesa.

Los administradores han decidido apartar a Ildefonso Gallego, director de recursos humanos, y a Joaquín Rubio, jefe de este departamento. Y han puesto en su lugar a María Teresa Martínez Guerrero, quien ya había ocupado esta dirección anteriormente.

Gallego y Rubio fueron nombrados en abril del año pasado. Y, según indicaron ayer fuentes del sector, eran de la "total confianza" del ex presidente de la entidad, el sacerdote Santiago Gómez Sierra, quien, como el resto del consejo de administración, ha sido expulsado de la caja tras la intervención del Banco de España.

Los gestores restituyen en su cargo a María Teresa Martínez

Este cambio en el organigrama directivo emprendido por los tres administradores tiene también una carga simbólica. La curiosa idiosincrasia de la caja hacía que en su consejo de administración convivieran sacerdotes y representantes políticos. La entidad estaba dividida en dos sectores, uno profesional y otro institucional, este último encabezado por el canónigo Gómez Sierra, quien finalmente optó por pedir la intervención en vez de cerrar la fusión con Unicaja. Estas dos ramas mantuvieron varios pulsos a la hora de seleccionar a los directivos de la caja. Los nombramientos de Gallego y Rubio se produjeron en 2009 pese a la oposición del denominado sector profesional y del actual director general, Antonio Barral.

Los administradores han decidido ahora apartarlos del área de recursos humanos. A Gallego lo han enviado, durante tres meses y en funciones, a la dirección territorial que engloba Madrid, Barcelona y la zona del Mediterráneo. Y a Rubio lo han recolocado en el área de comercio de la banca minorista.

Los tres administradores -José Antonio Iturriaga, Tomás González y Francisco Orenes- también han decidido crear una nueva área de gestión para los "activos irregulares". Lo que se persigue es unificar las acciones que se están llevando a cabo con la ingente cantidad de activos que tiene la caja en situación de mora o de premora. Estas medidas que están tomando los administradores se encaminan a tratar de "profesionalizar" la gestión de la caja, que en los últimos años se ha regido por filias y fobias.

Las fuentes consultadas ayer no descartaban que los administradores puedan hacer más cambios en el organigrama de la entidad. Sin embargo, advirtieron, los tres gestores están manejándose dentro de esta entidad con cautela y no han querido emprender los relevos de golpe. Hay que recordar que la trayectoria profesional de los tres ha estado ligada a la banca privada y no a las cajas de ahorro.

Mientras, se trabaja para cerrar la puja por Cajasur cuanto antes. Según fuentes del sector, la intención del Banco de España es tener listo el cuaderno de venta rápida en julio. El objetivo sería rematar la operación en el mes de septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de junio de 2010