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Aralar y EA aceleran sus movimientos para aproximarse a la izquierda radical

Zabaleta reitera que cualquier entendimiento pasa por el final del terrorismo

El incierto futuro de la izquierda abertzale ilegalizada y su posible retorno a las instituciones vascas en función de las decisiones que pueda tomar ETA sobre el final de la violencia han acelerado en las últimas semanas los movimientos en formaciones como Aralar y Eusko Alkartasuna (EA) por tratar de encontrar fórmulas de entendimiento y colaboración con el mundo de Batasuna para no verse eclipsados por una hipotética vuelta de los radicales a la legalidad. Los intensos contactos que se vienen produciendo en las últimas fechas entre todos ellos por separado -Alternatiba también ha abierto su canal de conversaciones- presentan en este momento una imagen borrosa de los acuerdos que podrían alcanzarse antes de los comicios de 2011.

Mendia: "Estamos asistiendo al final de ETA. Lo vamos a ver pronto"

EA ya descubrió sus cartas al desear una confluencia soberanista con Batasuna. Aralar trata ahora de rehacer puentes, aunque su coordinador general, Patxi Zabaleta, puntualizó de nuevo ayer que cualquier tipo de trabajo en común con sus ex correligionarios pasa por que ETA ponga fin a la violencia de forma "unilateral" y "sin contrapartidas".

Tanto EA como Aralar, y en menor grado Alternatiba, se están preparando ante la posibilidad de que en Euskadi se abra un nuevo escenario con el final de la banda terrorista y la presencia de su brazo político en las urnas. La portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, expresó ayer su convencimiento de que se está "asistiendo al fin del terrorismo" y de que ocurrirá "pronto" porque los etarras "cada vez son menos, cada vez están más acorralados y cada vez tienen menos apoyos".

El diagnóstico de Mendia parte de que la situación del terrorismo hoy "no tiene nada que ver con la de hace unos años", pese a que ETA "sigue amenazando y extorsionando a los empresarios y a la gente de bien de este país". ETA ha entrado, según Mendia, en un proceso similar al que condujo al Grapo a su disolución -"grapización", dijo en una entrevista en Radio Euskadi-. "Es un reducto cada vez más pequeño", añadió la portavoz, quien opinó que "ni siquiera sus seguidores políticos están conformes con la lucha terrorista".

Con otras palabras, Zabaleta ahondó en esta idea al asegurar que la dirección de la formación ilegalizada se ha "desmarcado" de ETA. "La izquierda abertzale [violenta] ya ha expresado su apuesta por las vías únicamente políticas. "¿Qué tiene que hacer Batasuna, ponerse de rodillas?". La pregunta iba dirigida al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien reprochó la negativa del Gobierno central a permitir que Batasuna concurra en las urnas si ETA declara una tregua.

La propia Batasuna considera que ya se dan las condiciones para volver a las instituciones. Esta misma semana, una de sus cabezas visibles actuales, Txelui Moreno, ha dado por segura la presencia de la izquierda radical en los comiciosde 2011, a lo que Rubalcaba replicó ayer con ironía que "eso significa que Batasuna habrá roto con ETA o la habrá convencido para dejar la violencia".

EA y Aralar ya están trabajando en esta clave con más de un año de antelación a la próxima contienda electoral. Sectores de la izquierda abertzale han expresado en varias ocasiones -la última vez en boca de la secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide- su satisfacción por la voluntad expresada por EA de trabajar en común. Su parlamentario, Jesús Mari Larrazabal, llegó a asegurar hace una semana que estaba a punto de hacerse pública la "confluencia soberanista" de su partido con la ex Batasuna, algo que juzgó "irreversible".

Si los contactos con Aralar, aún en fase incipiente según Zabaleta, quedan a expensas de que Batasuna rompa amarras con ETA, en el caso de EA están más avanzados, aunque desde la formación ilegalizada se sospecha que el intento de alianza responde a un interés electoralista de esta última formación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de junio de 2010