Reportaje:EL DÍA BERLINÉS | VAMOS A... BERLÍN

'Ketchup' con fórmula secreta

Un puesto de salchichas, los restos del Muro y los tiburones del zoo. 17 citas con auténtico sabor

Berlín es grande, demasiado grande como para ser descrita como un todo. Se compone de muchas partes, de barrios que podrían ser ciudades en sí mismos. Y cada una de esas partes es diferente de las demás. Si uno quiere conocer Berlín, si quiere entender cómo esta dura y sufrida ciudad a orillas del Spree ha logrado convertirse en metrópoli internacional, si quiere descubrir el secreto que se esconde detrás del fenómeno Berlín que desde hace años atrae hasta la capital a legiones de viajeros urbanos, debe dejarse llevar por el ritmo berlinés, por la especial concatenación de acontecimientos que tiene lugar en esta ciudad que no cierra nunca, en la que siempre hay alguien que va camino del trabajo o que todavía lo está buscando, alguien que acaba de salir de un club o alguien que sintetiza una idea en un concepto.

8.05 Lento despertar

Berlín todavía duerme, sólo el trasiego de gente que va a trabajar anima las calles. Quien quiera ir de compras, puede tomarse su tiempo: la mayoría de los comercios no abren antes de las 10.00 y muchas de las selectas tiendas de diseñadores del barrio de Mitte no lo hacen antes de las 12.00.

8.13 El primer café

En la Brasserie Desbrosses sirven cruasanes calientes recién salidos del horno. Y los domingos, de 12.00 a 15.00, se puede degustar aquí el brunch-bufé más exquisito de Berlín, el champagner-brunch, con langosta, ostras y, por supuesto, champán, tanto como uno quiera (cuesta 78 euros; los días festivos, 98 euros).

10.11 Tumbonas y muro

Abren sus puertas los primeros bares playeros a orillas del Spree. Unos comienzan el día echados en las tumbonas y otros encuentran aquí su chill-out después de una larga noche de marcha. Muy cerca, a los pies del puente Oberbaum (entre los barrios de Kreuzberg y Friedrichshain) y a lo largo de la Mühlenstraße, discurre la East Side Gallery, el trozo de muro de Berlín más largo de todos los conservados. Después de la reunificación fue decorado por 118 artistas. Los motivos más conocidos son el Beso de hermanos (entre Breznev y Honecker) y el Trabi (el coche Trabant) que atraviesa el muro.

10.23 Paseo matutino

Bernhard, Uwe y Svenja no tienen trabajo y viven en la calle. Venden en el metro un periódico de los sin techo (se quedan con la mitad de los ingresos). Actualmente, en Berlín existen tres periódicos de este tipo. El trabajo de vendedor está muy solicitado; eso sí, hay que estar sobrio mientras se trabaja. Muchos berlineses tienen un "bolsillo social", donde guardan calderilla que reparten entre los sin techo, los músicos callejeros y los mendigos que van encontrándose.

10.37 Un café con Foster

Para evitar las largas colas para entrar al Reichstag (la sede del Parlamento alemán), lo mejor es reservar una mesa en el restaurante de la azotea, el Käfers Dachgartenrestaurant. No hay nada como tomar una taza de latte macciato en las alturas con vistas al barrio gubernamental y junto a la impresionante cúpula proyectada por Norman Foster. Con el número de reserva, uno puede dejar atrás la cola y acceder por la entrada oeste.

11.10 Tiburones

Es la hora en que dan de comer a los tiburones en el Acuario de Berlín. El recinto reúne el mayor número de especies del mundo. Dispone de varias piletas y un pabellón de cocodrilos, además de un terrario y un insectario. Se pueden contemplar reptiles estrafalarios y peces raros y peligrosos, como tiburones y peces coral, y también animales terroríficos como fásmidos gigantes, arañas aviculares peludas y mantis religiosas. Sin olvidar las muchas clases de medusas.

12.00 Mies van der Rohe

Todos los sábados se exhibe el impresionante órgano Wurlitzer en un pequeño concierto en el Museo de Instrumentos Musicales del Kulturforum Potsdamer Platz. Este barrio cultural -situado entre la Potsdamer Platz y el Landwehrkanal- fue una visión del genial urbanista y arquitecto Hans Scharoun. Entre 1960 y 1963 se construyó el primer edificio, la Philharmonie. Le siguieron la Neue Nationalgalerie (proyectada por Mies van der Rohe), la Biblioteca Nacional, la Sala de Música de Cámara, el Museo de Artes y Oficios, el citado Museo de Instrumentos Musicales y, finalmente, en 1998, la Gemäldegalerie (pinacoteca). Enjambres de chavales utilizan las lisas superficies inclinadas para practicar el skate.

12.40 Una salchicha

La cola del Konnopkes Imbiss, en el barrio de Prenzlauer Berg, mide ya diez metros a pesar de que sus legendarias salchichas al curry (que tienen fama de ser las mejores de la ciudad) se despachan a toda velocidad. El puesto se sitúa bajo los arcos del metro y se inauguró en 1930. Por lo general, las salchichas se sirven trinchadas y en plato de cartón. La clave es el ketchup, cuya receta es mantenida en estricto secreto por la familia desde hace generaciones.

13.12 Sopa de fideos

El restaurante vietnamita Monsieur Vuong, en el chic barrio de Mitte, está a reventar. Sirven a diario tres sopas y dos platos maravillosamente presentados en fuentes de gran tamaño (6,90 euros). Se trata de uno de los locales más populares de la zona, donde se reúnen jóvenes creadores del mundo de la moda, el diseño y la comunicación que degustan sopa de fideos o rollitos vietnamitas.

15.28 Chupetes wifi

El Anna Blume, un café muy popular de Prenzlauer Berg, está hasta los topes. En las mesas se amontonan platos de desayuno, móviles, periódicos y los chupetes de los peques que acompañan a sus padres. El antiguo distrito obrero, que en el pasado fue lugar de exilio de artistas críticos con la RDA, se ha convertido en los últimos años en el barrio con la tasa de natalidad más alta de Europa, caracterizado, además, por un nuevo espíritu burgués y ecológico. Lo mejor será deambular por la Kastanienallee -la llaman Casting-Alle, la avenida del casting, por el desfile de belleza trendy en sus aceras- para conocer de cerca el ambiente ocioso de la autodenominada bohemia digital. Estos jóvenes creativos, por lo general en paro, se reconocen por el portátil que llevan consigo al café. Al final de la prolongación de la Kastanienallee se encuentra St. Oberholz, el embrión de la bohemia digital. Aquí se desayuna hasta entrada la noche.

16.43 A la berlinesa

La línea circular del metro está llena de gente que lleva consigo una cerveza abierta. La cerveza andante es una mala costumbre berlinesa que se debe al hecho de que el berlinés común y corriente no se avergüenza de nada.

17.00 Görlitzer Park

La escena alternativa del béisbol berlinés: un aplicado equipo de unos 12 jugadores perfectamente pertrechados practica el lanzamiento y el bateo en Görlitzer Park mientras espera la llegada de un adversario.

18.00 Barroco italiano

El potente órgano Sauer de la catedral de Berlín resuena al comienzo de la misa vespertina. El emperador Guillermo II -el "fracasado más brillante de la historia universal" (Jorge V)- quería alguna cosilla que le alegrase la vista, así que encargó la construcción de una catedral en estilo barroco italiano con influencias del Alto Renacimiento. Además de visitas guiadas, también se organizan exposiciones, lecturas y conciertos, y si a uno no le asusta subir 270 escalones, será recompensado con la vista al dar la vuelta a la cúpula.

18.01 El museo judío

Los lunes comienza a esta ahora la visita guiada especial a la exposición temporal del museo más espectacular de Berlín: el Museo Judío, en un notable edificio de Daniel Libeskind. A continuación, la mayoría de los visitantes disfrutan hasta las 22.00 del bufé oriental que ofrece el Liebermanns, el restaurante del museo, ambientado con música klezmer en vivo.

18.11 Botellón del puente

El Admiralsbrücke (el puente del almirante) de Kreuzberg se llena de gente. Los músicos callejeros comienzan su actuación, se abren botellas de cerveza compradas en los quioscos de alrededor. Se respira una atmósfera alegre, la policía se ha dado por vencida y ya no despeja el puente para permitir que pase el tráfico.

18.30 Música callejera

La violinista de la estación de metro de Potsdamer Platz recoge sus cosas y da por terminada la jornada, al igual que la mayoría de los más de 350 músicos callejeros berlineses en activo.

18.40 Pizzas y globos

Un grupo de gente con globos de colores está sentado en la rotonda del parque del Muro en Prenzlauer Berg. El servicio de entrega del vecino Pink Flamingo les trae varias pizzas metidas en cajas de cartón y se lleva de nuevo los globos que les han dado al hacer el pedido en el establecimiento. Pizzas con ingredientes originales, todo en calidad biológica.

» Kai Röger es redactor jefe de la revista Zitty Berlin.

Habitación del hotel Propeller, en Berlín
Habitación del hotel Propeller, en BerlínIAIN MASTERTON
Descubre una urbe excitante, con ritmo, que se transforma cada día, una de las ciudades más atractivas del viejo continenteVídeo: CANAL VIAJAR

Sueños en una jaula de león

Cada año aumenta el número de pernoctaciones en Berlín y cada año se inauguran nuevos hoteles, pensiones y hostales que destacan por su ambiente especial, sus servicios exclusivos o, simplemente, por tener buenos precios. En lo más alto de la escala están los hoteles de cinco estrellas, con el Hotel Adlon Kempinski (Unter den Linden, 77; Mitte; www.hotel-adlon.de; la doble desde 220 euros) a la cabeza, que, situado justo al lado de la puerta de Brandeburgo, aúna tradición y lujo, conectando sin solución de continuidad con su glamuroso pasado en el Berlín de preguerra. En un lugar también cargado de historia, en la Bebelplatz, se encuentra el Hotel de Rome (Behrenstrasse, 37; Mitte; www.hotelderome.com; desde 223 euros), uno de los más nobles y solicitados de la ciudad, que sabe cómo entusiasmar con su estilo mediterráneo clásico y su excelente restaurante italiano Parioli.

Ahora bien, si uno está dispuesto a prescindir del servicio de habitaciones las 24 horas del día y del asistente para deshacer las maletas, tiene la posibilidad de pernoctar en establecimientos regentados amorosamente como la Ackselhaus Blue Home (Belforter, 21; Prenzlauer Berg; www.ackselhaus.de; entre 160 y 190 euros), un hotel pequeño, pero muy fino, con un total de 35 habitaciones con decoración temática. O el Hotel-Pension Funk (Fasanenstr. 69; Charlottenburg; www.hotel-pensionfunk.de; entre 52 y 89 euros), decorado con la elegancia propia de la gran burguesía en plena West-City.

Los que buscan algo realmente especial encontrarán alojamiento a diversos precios en los hoteles de diseño creados por artistas: el Hotel Q! (Knesebeckstr, 67; Charlottenburg; www.loock-hotels.com/hotelq; desde 105 euros) hará realidad los sueños de todos aquellos que siempre quisieron alojarse en una estación espacial lujosamente equipada. Formas y transiciones fluidas caracterizan el estilo futurista, y sin embargo confortable, de este hotel diseñado por el equipo de arquitectos Graft.

La Propeller Island City Lodge (Albrecht-Achilles-Str. 58; Wilmersdorf; www.propeller-island.de; 130 euros) va un paso más allá por lo que respecta a la puesta en escena. Ofrece desde la Mirror Room, totalmente revestida de espejos, hasta la habitación Two Lions, donde se puede dormir en jaulas de leones. El propietario llama a esto "puenting mental" y la verdad es que no le falta razón. Se recomienda ver las habitaciones previamente en la página web.

Por el contrario, el Ostel (Wriezener Karree, 5; Mitte; www.ostel.eu; desde 54 euros), el hostal de la RDA, se presenta deliberadamente falto de gusto. Emplazado en viviendas prefabricadas originales con auténtico mobiliario de la RDA, transporta a sus clientes a los viejos tiempos de la Alemania del Este. El barco hotel Eastern Comfort (Mühlenstr. 73-77; Friedrichshain; www.eastern-comfort.com; doble 54 euros) apenas ofrece lujo, pero sí un emplazamiento inusual muy bien situado a pocos pasos del puente Oberbaum y de la East Side Gallery.

Para quedarse unos días más...

Para una estancia en Berlín de más de tres noches también merece la pena optar por los apartamentos Lux 11 (Rosa-Luxemburg-Str. 9-13; Mitte; www.lux-eleven.com; desde 99), que demuestran de forma rotunda cuánta alfombra de lana cabe en un ambiente de gélido diseño moderno. Si uno tiene previsto quedarse más tiempo puede dirigirse a la Roomz Agency (0049 30 / 76 21 14 72, www.roomz-agency.de). Esta agencia proporciona cuartos de huéspedes y apartamentos para estancias cortas o largas.

De Ku'damm a Mitte

Tras décadas de división urbana, las calles comerciales más importantes de la ciudad están concentradas en el Antiguo Oeste y el Nuevo Centro.

El término Antiguo Oeste o Westcity describe la zona en torno a Ku'damm, que incluye el Kaufhaus des Westens (KaDeWe, Tauentzienstr. 21-24; metro Wittenbergplatz; www.kadewe.de), el centro comercial más grande del continente europeo. En Ku'damm, la calle de Berlín que más se aproxima a un bulevar cosmopolita, hay muchos buques insignia de marcas conocidas como Nike, Zara y H&M, así como sucursales de marcas de lujo internacionales.

El Nuevo Centro comprende las pequeñas calles y callejuelas en torno al Hackescher Markt, donde a partir de la caída del Muro se ha ido desarrollando un innovador enclave de diseño, arte y moda. Además de los diseñadores berlineses e internacionales como Berlinerklamotten (Rosenthaler Str. 40/41; metro Weinmeisterstraße; www.berlinerklamotten.de), Starstyling (Mulackstr. 4; www.starstyling.net) y AM 1-3, de Andreas Murkudis (Münzstr. 21-23; www.andreasmurkudis.net), cada vez son más las marcas consolidadas, como Adidas y Hugo Boss, que tratan de sacar provecho de este entorno creativo e inauguran grandes sucursales en la zona.

Aparte de estas dos importantes zonas de compras, hay un gran número de centros comerciales. Además del KaDeWe, hay que mencionar el Quartier 205 (Friedrichstr. 67-70; metro Stadtmitte; www.q205.com) y, al lado, el Quartier 206 (Friedrichstr. 71; metro Stadtmitte; www.quartier206.com), un sueño de oro y mármol consagrado íntegramente al lujo. En el sótano existe una conexión con los grandes almacenes franceses Galeries Lafayette (Friedrichstr. 76-78; metro Stadtmitte; www.galerieslafayette.de), que se han hecho un nombre con su selección de moda de diseñadores internacionales.

También cabe mencionar el Alexa (Alexanderplatz; www.alexacentre.com), centrado más bien en los gustos mayoritarios. Aunque esta mezcla de múltiples marcas de moda, gigantesco mercado de electrónica y ropa urbana tiene buena acogida no sólo entre los berlineses.

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