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Reportaje:37ª jornada de Liga

Ha vuelto el mariscal

Sergio Ramos hace su mejor temporada desde que está en el Madrid

Se lesionó Pepe, a quien muchos calificaron como el mejor central del planeta, y Sergio Ramos consiguió en seis meses que los hinchas del Madrid no echasen en falta al portugués. Acaba de cumplir 24 años y el joven de Camas hace rato que deambula por el vestuario de Valdebebas como un almirante. Así se comporta desde que ascendió al primer equipo del Sevilla con 17 años. Javi Navarro se quedó asombrado ante el carácter imperativo del muchacho. El ex capitán sevillista experimentó la misma clase de perplejidad que suspendió a Raúl, Helguera y Salgado cuando le vieron aparecer por el umbral del vestidor de Las Rozas, recién fichado por Florentino Pérez en el verano de 2005. "Va sobrado", dijeron. "¿Qué se creerá?". Sergio iba a lo suyo y respondía en el campo y en público: "Yo quiero ser lo que fue Fernando Hierro".

El defensa recupera más veces el balón y da más pases correctos que nunca

Las dos asistencias de Ramos a Cristiano en Son Moix, acompañadas por una dedicatoria en el balón del hat trick, ponen de relieve su contribución: "Gracias a mí". Después de cuatro temporadas sumergido en la confusión inherente a Chamartín, el jugador da síntomas de solidez. Tras superar los problemas de pubis que le lastraron el año pasado, ha exhibido un rigor táctico que se le desconocía, tanto en la banda como en el eje de la defensa. "La temporada de Sergio ha sido notable", dijo ayer el técnico, Manuel Pellegrini.

Con Pellegrini, que dotó al equipo de un orden táctico sólido, Ramos ha mantenido sus estadísticas ofensivas (tres goles y tres pases de gol en lo que va de temporada) y ha elevado sus prestaciones en defensa y en el armado del juego. La progresión de la cifra de balones robados del sevillano a lo largo de sus seis temporadas ha dado un salto en el último curso, a falta de dos jornadas: 227, 272, 274, 276 y 281. En el casillero de pases bien dados a lo largo de toda la temporada, el avance es más notable, en sucesión cronológica desde 2005: 1.190, 1.414 1.482, 1.493 y 1.632.

Poco a poco, el jugador ha ido tomando conciencia de su responsabilidad y ahora vive el oficio con un entusiasmo renovado. Va camino de heredar a los grandes jerarcas madridistas del puesto, en una línea que se remonta a Santamaría, pasa por Gallego y Sanchis, y concluye en Hierro. Hierro fue el último gran caudillo y Ramos se propuso continuar su labor. Cuando le preguntan por las dificultades que atravesó su sucesor en los últimos años, Hierro, que ahora es el director técnico de la federación española, ronda la emoción: "Cuando yo veo a Sergio siempre me quedo con la impresión de que no tiene límites. Es un chico tan joven... Como Piqué. Les ves una condición física de base, de naturaleza. Les ves unas condiciones técnicas espectaculares y observas que desde los 19 años están compitiendo al máximo nivel y aguantando una presión que no es fácil... El problema es la continuidad. ¿Quién está preparado con 23 años para soportar el partido más importante de su vida cada tres días?".

"Todos hemos pasado por el proceso de los veintipocos después de una explosión muy fuerte y creo que afortunadamente Sergio ha madurado mucho", asegura Hierro. "Se ve de fuera que ha asimilado muy bien la necesidad de ser regular. Cada vez que le veo me pregunto: '¿Hasta dónde puede llegar?'. En esas posiciones retrasadas del campo el tiempo corre a tu favor porque vas cogiendo experiencia. El límite lo pondrá su constancia, su cabeza y su ambición por ser el mejor. Se tienen que meter en la cabeza que son los mejores. Están entre los tres o cuatro mejores defensas del mundo y en un futuro no tan lejano tienen que proponerse luchar para ser los mejores. Piqué, Albiol, Sergio... Cuando ves el gol de Piqué al Inter dices: 'Esto lo firmaría el mejor nueve'. Y cuando ves que Sergio mete siete, ocho, nueve goles por año en todas las competiciones... Ellos suman esa capacidad para entender el juego y ese feeling especial. Hay gente a la que le da mareos irse arriba al ataque. A ellos les gusta. Les gusta salir con el balón, y jugar, son competitivos... No hay ninguna selección en el mundo que tenga un futuro tan prometedor como la nuestra en el centro de la defensa. Son gente magnífica".

Gente magnífica que agranda las posibilidades de la selección española. Jugadores de época que hoy a partir de las 21.00 acaudillarán al Madrid y el Barça en la pelea final por la Liga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2010