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Necrológica:IN MEMÓRIAM

Giuseppe Panza, coleccionista de arte contemporáneo

De aspecto elegante, frágil y sensible, Giuseppe Panza di Biumo (Milán, 1923-2010), fallecido el 24 de abril a los 87 años, fue, creo, el último gran coleccionista de arte contemporáneo en Europa, algo que razonablemente le volvía melancólico. Doctor en Derecho por la Universidad de Milán, aristócrata y ávido de conocimientos, este ser refinado comenzó a interesarse por el arte y a estudiarlo desde la adolescencia, aunque su colección se inició en 1956 con adquisiciones de Franz Kline y Antoni Tàpies, lo que, si se tiene en cuenta el año y los mencionados objetos de deseo, resultaba en ese momento ya asombroso. A partir de este brillante comienzo, Panza di Biumo fue construyendo la quizá mejor colección de arte contemporáneo en manos privadas, pues, sucesivamente, seleccionó piezas capitales del arte de vanguardia de las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta del pasado siglo. Un dato muy elocuente respecto al valor de lo por él atesorado, se puede apreciar no sólo en el museo personal que hoy se puede visitar en la Villa Menafoglio di Litta en Varese, que contiene una selección de lo que conservó para sí mismo Panza, sino en las aportaciones que realizó a diversos importantes museos estadounidenses, como el MOCA de Los Ángeles en 1984 y a la fundación y al Museo Guggenheim de Nueva York, durante la década de los noventa del pasado siglo.

A tenor de lo apuntado, se comprende que la colección Panza fuese reclamada y exhibida por muchos de los mejores centros de arte contemporáneo del mundo, realizándose exposiciones temporales en Düsseldorf, Ginebra, París, Lugano y Madrid. Con nuestro país tuvo una relación especial, marcada por la simpatía y la generosidad. Un hito fue la exposición titulada Arte minimal, colección Panza di Biumo, que se mostró en el Centro de Arte Reina Sofía en 1988, la cual fue, sin duda, quizá la mejor exposición que se ha hecho en dicha institución y, en mi opinión, la mejor que se ha hecho jamás en cualquier parte sobre minimal art. Esto fue posible por la intervención de Carmen Giménez, entonces directora de exposiciones del Ministerio de Cultura, y la que encauzó internacionalmente la historia del futuro museo nacional. En relación con España también cabe destacar la entusiasta participación con Panza en los cursos de la UIMP de Santander y su colaboración en publicaciones especializadas, por ejemplo el texto que escribió para un libro español, Los espectáculos del arte (1993) donde se encargó de redactar el ensayo Las motivaciones del coleccionismo, que es una maravillosa reflexión de cómo se puede acopiar un conjunto de obras de arte por algo muy distinto de la soberbia, la avaricia o el oportunismo. Al final de dicho texto, Panza di Biumo resumía el móvil de su pasión artística: "El bien y la belleza son una misma cosa, entidades inseparables e indivisibles. La vida es una sucesión de momentos. Quien vive los momentos de la belleza, vive también los del bien y toda la felicidad que es capaz de proporcionar la vida. ¿Qué otra cosa mejor le podría caber en suerte?". No creo que haya mejor epitafio para la vida de Panza de Biumo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de mayo de 2010