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Una organización de "máximo nivel"

Aunque una parte del emporio del narcoempresario Ramiro Vázquez aún no ha visto la luz, uno de los documentos que sustancian la investigación sobre su banda y patrimonio le sitúan en la cima del narcotráfico. Además, fabricaba barcos para las dos bandas de transportistas más cualificadas en España y Portugal.

Este marinero de 44 años llevaba una doble vida; una discreta, por las tascas de Cambados, y otra prácticamente desconocida. Uno de los informes policiales se refiere a él como el jefe de una organización que "introducía en nuestro país ingentes cantidades de cocaína, empleando para ello medios muy sofisticados de comunicación y transporte (lanchas rápidas), haciendo de tal modo alarde de una capacidad económica y organizativa del máximo nivel".

Pocos podían imaginar que detrás de este navegante curtido, que vivía en una casa más bien sencilla, en el barrio marinero más popular de Cambados, se relacionara con delegados de carteles colombianos y se desplazara a Colombia, Venezuela y Bolivia para contratar los cargamentos de droga.

En su organización contaba con 13 personas para la división del narcotráfico, a cuyo frente figuraba una mujer, Rosabel Fuenmayor Otero, que se encargaba de comunicarse con los proveedores. Su hermano José Manuel Vázquez Roma coordinaba las operaciones. Para el blanqueo aparecen cinco personas de confianza: Jorge Lorenzo Santiago, Alexandrino Joaquín da Cunha Correia Faria, Samuel Gómez de la Torre, José Varela Díz y su mujer, María Dolores Millán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de marzo de 2010