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Crónica:SEVILLA 1 - XEREZ 1

Jiménez, destituido

El empate ante el Xerez, en el descuento, le cuesta el puesto al técnico del Sevilla

El empate del Xerez, en el descuento, le costó anoche el puesto a Manolo Jiménez. El técnico del Sevilla, que ya estaba muy tocado tras la eliminación ante el CSKA de Moscú en la Liga de Campeones, será sustituido de momento por Ramón Tejada.

Adriano, uno de los supervivientes de la vieja guardia del Sevilla campeón, se empeñó en mantener vivo el espíritu de un equipo atribulado, que se metió en un lío con un gol de Gioda que de poco le sirve al Xerez y que, sin embargo, hunde las aspiraciones del equipo hasta ahora de Jiménez, que ha tocado fondo. En la dinámica negativa en la que se encuentra, se veía venir un final tan triste como el de ayer.

Un saque de banda fulminó las aspiraciones de recuperación de este Sevilla que, presa también del infortunio, puede perder incluso el tren de la próxima Liga de Campeones. Sensaciones pésimas a pesar del apoyo de su afición, que olió y entendió la debilidad del grupo que no ha podido salvar la cabeza del técnico andaluz.

SEVILLA 1 - XEREZ 1

Sevilla: Palop; Stankevicius, Fazio, Dragutinovic, Fernando Navarro; Zokora (Kanouté, m. 44), Romaric (Lolo, m. 68), Adriano, Renato, Perotti (José Carlos, m. 22); y Negredo. No utilizados: Javi Varas; Escudé, Lolo y Luis Alberto.

Xerez: Renan; V. Sánchez, Gioda, Aythami, Casado (Antoñito, m. 88); Bergantiños (Míchel, m. 81), Keita; Momo, Viqueira (Carlos Calvo, m. 69), Orellana; y Bermejo. No utilizados: Borja; Joaqui y Moreno.

Goles: 1-0. M. 61. Kanouté, de penalti. 1-1. M. 92. Gioda.

Árbitro: Ayza Gámez. Amonestó a Gioda y Casado.

Unos 40.000 espectadores.

En estos malos tiempos que le toca vivir, el Sevilla dio todo lo que tiene para imponerse a un Xerez que apenas mostró síntomas de mejoría y que está casi condenado al descenso. Pero sólo con honradez no basta ante la alarmante falta de fútbol que vive un Sevilla instalado en una crisis galopante.

Solo ante el peligro, ante un Xerez rejuvenecido por la labor del argentino Gorosito, Jiménez optó por dejar a Kanouté en el banquillo y jugar con un solo punta, Negredo. Jiménez también indultó a Romaric, que había desaparecido de las alineaciones. Era el momento de que los jugadores demostraran que estaban a muerte con él. De nada le valió

Lejos del ritmo que le hizo temible, pero metido en el partido y consciente de lo mucho que había en juego. Así salió el Sevilla, aupado por Perotti y moviéndose con relativa comodidad ante el excesivo respeto con el que el Xerez encaró el choque. Poco duró, sin embargo, la sensación de dominio del Sevilla. Todo se fue al garete.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de marzo de 2010