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La Diputación de Cádiz suspende un pleno entre insultos

El presidente dice que hubo escupitajos cuando se habló de parques eólicos

El pleno de la Diputación de Cádiz en el que se debía tratar la instalación de un parque eólico marino en el noroeste de la provincia se interrumpió ayer abruptamente por una sucesión de insultos y enfrentamientos entre el público y algunos diputados. Los asistentes llamaron "payasos" a algunos de los dirigentes provinciales. El presidente, el socialista Francisco González Cabaña, les reclamó que abandonaran la sala y suspendió la sesión durante diez minutos pero la suspensión fue definitiva cuando, al regreso del receso, los autores de los insultos continuaban en sus sillas. "Yo no tengo Policía Local para desalojar así que prefiero suspender el pleno", argumentó el presidente. Según su relato, una de las presentes, a la que identificó como la esposa del presidente del PP de Chipiona, llegó a escupir a una diputada del PSOE.

La sesión se inició con ambiente tenso. El pleno debía debatir, entre otras mociones, la idoneidad de instalar en la costa noroeste de la provincia un parque eólico marino. Entre el público presente estaban los máximos responsables de una plataforma creada en Chipiona en contra de este proyecto y también varias personas vinculadas directamente al PP, que también son miembros de este colectivo. Durante los puntos previos socialistas y populares intercambiaron continuos descalificativos y acusaciones. "Usted tiene el espíritu del nacionalsocialismo", le dijo González Cabaña a la portavoz del PP, Mercedes Colombo. "Esto es una dictadura total y absoluta. Usted se cree que esto es su cortijo", le respondió ella.

Resistencia al desalojo

Los ánimos continuaron caldeados hasta que llegó el momento de iniciar el debate sobre los parques eólicos marinos. Una de las diputadas del PSOE, María Naval, informó al presidente que una mujer presente en el público la había insultado y escupido. González Cabaña ordenó desalojar a todos los presentes. "Para desalojarme a mí de aquí me tienen que llevar a hombros", aseguró el presidente del PP de Chipiona, Pedro Valdés. La reclamación de González Cabaña fue desobedecida tras diez minutos de espera, por lo que decidió suspender definitivamente la sesión.

El pleno se detuvo sin que se pudiera debatir la moción por la que había acudido la plataforma contra los molinos de Chipiona. Un proyecto que respalda el alcalde socialista de esa ciudad pero sobre el que no existe el demandado consenso social que sirvió para rechazar en su día de forma unánime proyectos similares en la costa de Trafalgar, en los municipios gaditanos de Conil, Vejer y Barbate.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de marzo de 2010