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La Audiencia ordena buscar a Marta

Los jueces obligan a reanudar el rastreo del cuerpo de la joven en Camas

La Audiencia de Sevilla ha ordenado que se busque de nuevo el cuerpo de la joven desaparecida Marta del Castillo en una zanja de la localidad de Camas. La Sección Primera de la Audiencia accede así a la petición de la familia, que solicitó la apertura de una zanja cercana a la casa de la ex novia del supuesto asesino de Marta.

La ex novia de Carcaño, una menor llamada Rocío de 15 años, afirmó en una de sus declaraciones que Carcaño le había contado que Marta estaba enterrada en una zona muy cercana al lugar en el que la policía había buscado su cuerpo, pero no en el sitio exacto, según fuentes judiciales.

Tras confirmar la policía que el cadáver de Marta no se encontraba en la zona, el juez instructor, Francisco de Asís Molina, ignoró la petición al igual que la fiscalía, que consideró que la búsqueda policial había sido suficiente para asegurar por completo que el cuerpo no estaba en la zona.

La policía había remitido al juez un informe en el que estimaba innecesaria una nueva búsqueda del cadáver en la zanja, donde ya se buscó el cuerpo sin éxito en octubre. El informe adjuntaba fotografías con fechas concretas que acreditaban que la zanja estaba ya sellada el 16 de enero, una semana antes de que la menor desapareciera. La empresa constructora que realizó el sellado de la zanja suministró dichas fotografías a la policía.

Ahora la Audiencia atiende la petición de los padres, que hace un par de semanas comenzaron la búsqueda del cadáver de su hija con sus propios medios, a la espera de la decisión de la Audiencia. Ésta será la cuarta búsqueda tras el rastreo del río Guadalquivir, el vertedero y la propia zanja de Camas.

Por otro lado, la Audiencia, según Efe, ha rechazado otra petición de los padres de Marta para incorporar al caso un nuevo delito de amenazas y de obstrucción a la justicia, presuntamente cometido por Francisco Javier D., hermano del asesino confeso, al coaccionar a la novia de Miguel. Ésta dijo que Francisco Javier le amenazó con "darle una paliza" y "rajar a su madre" si contaba lo que, supuestamente, Miguel le había confesado del crimen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de febrero de 2010