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Las consecuencias de la crisis | La desconfianza sobre las cuentas públicas

Salgado cree que Almunia fue poco prudente al equiparar España y Grecia

El FMI califica la crisis española de "muy fuerte" y pronostica sacrificios

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, pese al lenguaje medido y la entonación fría, no ocultó ayer que al Gobierno le ha dolido, y mucho, que el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, metiera en el mismo saco los problemas de economías como España, Grecia y Portugal. Según dijo, la declaración de Almunia fue "poco prudente" y, además, "simplificó" demasiado las cosas. Almunia rehusó contestar a las críticas de la vicepresidenta segunda.

Salgado, en declaraciones a la cadena Cope, subrayó que la situación de España "no es parecida a la de Grecia" ni en términos de deuda pública ni de fortaleza económica. "En España llevamos tiempo haciendo los deberes para salir de la crisis", destacó. La ministra de Economía y Hacienda confió en que Grecia pueda llevar adelante el plan "importante y riguroso" que se ha planteado, pero insistió en que la situación de España y Grecia "no tienen nada que ver".

Puestos a cortar críticas, Salgado se refirió también a los comentarios realizados por el Nobel de Economía Paul Krugman apuntando a España como el principal riesgo para el euro, incluso por encima de Grecia. La vicepresidenta puso el acento en que tanto estas declaraciones como las realizadas en el mismo sentido por otros economistas en los últimos días proceden de personas que no viven en países de la zona euro y que tienen "tal vez falta de comprensión" hacia la moneda única.

No es el caso del director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el francés Dominique Strauss-Khan, quien se unió al grupo de augures pesimistas sobre el presente de España. Según dijo, la crisis económica en España es "muy fuerte", por lo que advirtió de que los españoles deberán hacer un esfuerzo "considerable" y se mostró comprensivo respecto a la propuesta de reforma del sistema de pensiones planteada por el Gobierno, que incluye retrasar la edad de jubilación oficial hasta los 67 años.

"Comprendo la situación de Zapatero, es muy difícil. La crisis en España es muy fuerte, especialmente tras la situación del mercado inmobiliario, no muy alejada de lo que pasó en EE UU, por lo que los españoles deberán hacer un esfuerzo, un esfuerzo considerable", afirmó Strauss-Kahn en una entrevista en la cadena de radio francesa RTL.

Mientras se sucedían las declaraciones, el Banco Central Europeo (BCE), informa Juan Gómez, decidió dejar los tipos de interés en el 1% para febrero y pospuso hasta marzo las decisiones sobre el final de las medidas excepcionales de inyección de liquidez contra la crisis económica.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, pidió a los bancos que agilicen la concesión de créditos a las empresas ante el próximo recorte de las medidas anticrisis: "Está bien que ganéis dinero, pero no os olvidéis de vuestro deber". Además, Trichet pidió al Gobierno de Grecia que actúe con firmeza contra su enorme déficit.

El presidente del BCE pronosticó también una inflación de sólo el 1% en 2010 para los 16 países del euro, la mitad del 2% que considera ideal. La mayoría de expertos espera, por tanto, que las posibles subidas de tipos de interés queden pospuestas hasta el segundo semestre del año. Trichet no abundó en los problemas de Portugal y España, sino que conminó los 16 países del euro a que se atengan al Plan de Estabilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de febrero de 2010