Reportaje:

Manantiales, al filo del cierre

La clausura planea sobre el teatro de Valencia tras las actuales representaciones de 'El alma se serena', de Hongaresa Teatre

Tras 14 años de aquilatada trayectoria escénica, el Teatro de los Manantiales está a punto de echar el cierre la semana próxima. Con la polémica obra El alma se serena, en cartel hasta el 27 de diciembre, en la que la Companyia Hongaresa de Teatre critica la escena política valenciana, los gestores se plantean seriamente clausurar el teatro. "Probablemente lo que hay ahora en escena sea lo último que se represente", explica Ximo Flores, responsable de la sala.

Se justifican en la falta de cumplimiento por el Consell del acuerdo de colaboración con Teatres de la Generalitat. El convenio de colaboración durante los últimos cuatro años, cuyas partidas se cobraban trimestralmente, acordaba para este año un montante de 62.400 euros. En todo el 2009 no han cobrado ninguna partida. La falta de pago les aboca "a una situación de quiebra, y más ahora que los bancos no están por la labor de refinanciar créditos".

La obra 'El alma se serena' puede ser la última en la sala de teatro
Cultura: "No se puede fiar la viabilidad de una sala al Consell"

Sin embargo, desde la Consejería de Cultura argumentan que "la situación financiera actual de Teatres no le permite hacer algo que no tiene obligación de hacer". Y explican que el convenio solo estipula como plazo para el pago el 31 de marzo de 2010. O que la sociedad de Manantiales solo ha justificado a fecha de 31 de julio unos gastos de 23.324 euros, que además no han recibido aún el visto bueno de Intervención de la Generalitat para su pago. También sentencian que Cultura no es "el patrocinador del teatro" y que "una subvención es solo una ayuda, por lo que no se puede fiar la viabilidad de un negocio a la Generalitat".

Sin embargo, para los gestores de la sala, el mayor problema es que tras unos años de colaboración el diálogo se ha roto. "Solo pedimos una audiencia", explica Flores, "hubo un tiempo en que la relación con Teatres era muy fluida, pero desde que no pagan no hay ninguna relación". Porque además del problema económico, a punto de acabar el año tampoco saben si en 2010 la colaboración seguirá.

En ese sentido, Flores asegura que Manantiales ha dado más de lo que ha recibido en los últimos años, puesto que se ha convertido en "un referente nacional de creación contemporánea, con obras en todas las líneas escénicas de vanguardia". En cuanto a la programación de obras críticas con los gestores políticos, el gestor no cree que sea motivo de ruptura de la relación: "No vamos a coartar la libertad de los artistas".

Y en ese ambiente, se representa este fin de semana, y hasta el día 27, la última creación de Lluïsa Cunillé y Paco Zarzoso, en la que Lola López, Pep Ricart y Anna Cediel encarnan a una azafata con vértigo, un ejecutivo en paro y una relojera cabaretera, los últimos habitantes de una finca a punto de ser engullida por la especulación inmobiliaria en un barrio amenazado por ruidos de grúas, tracas y la fórmula 1.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 18 de diciembre de 2009.

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