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Necrológica:

Manuel Ruiz Sosa, ex futbolista del Sevilla y del Atlético

Fue uno de los centrocampistas más aguerridos de la historia sevillista

El día que más lloró Manolito Ruiz Sosa no fue cuando su Sevilla, en el que militaba, quedó eliminado en los cuartos de la Copa de Europa ante el gran Madrid de Alfredo Di Stéfano en 1958. Tampoco cuando ganó la Liga en un gran Atlético de Madrid en 1966, al lado de su amigo Luis Aragonés. El día que rompió a llorar de emoción fue la noche del 27 de abril de 2006, cuando un zurdazo del malogrado Antonio Puerta metía a su Sevilla en la final de la Copa de la UEFA y abría una senda que se cerró con la consecución de cinco títulos. Derramó lágrimas de alegría porque su Sevilla volvía a ser grande, como cuando él tuvo la ocasión de defenderlo desde 1956 a 1964, y porque el protagonista de la gesta era uno de los chavales a los que había formado en la fértil cantera andaluza.

Ganó una Liga y una Copa con el Atlético y fue cinco veces internacional

Ruiz Sosa se marchó a los 72 años tras sufrir una penosa enfermedad y con él un pedazo de historia muy importante del Sevilla, club en el que se formó y donde militó más tiempo como jugador. Nacido en la localidad sevillana de Coria del Río el diez de abril de 1937, Ruiz Sosa revive en la mente del sevillista una época gloriosa, con el gran Helenio Herrera en el banquillo y épicas batallas ante el mejor Madrid de la historia como principales argumentos.

Centrocampista que mezclaba a la perfección la garra con la calidad técnica, clase y contundencia, Ruiz Sosa se formó en la cantera del Coria, de donde pasó a los juveniles del Sevilla en el verano de 1954. Después de ser cedido de nuevo al Coria, equipo que siempre ejerció de fértil vivero para Sevilla y Betis, Ruiz Sosa se instaló definitivamente en el primer equipo del Sevilla en la temporada 56/57. Milita en uno de los mejores equipos de la historia del equipo andaluz, que logra el subcampeonato de Liga y a la temporada siguiente llega a los cuartos de la Copa de Europa después de dejar en el camino al Benfica. El Madrid, siempre el Madrid, le privó de alzar un título, como en 1962, cuando de nuevo el equipo de la capital de España le gana al Sevilla en la final de la Copa del Generalísimo. Jugó ocho temporadas en el cuadro andaluz, donde formó con el paraguayo Achúcarro una de las medias más importantes de su historia.

En 1964, Ruiz Sosa firma por el Atlético de Madrid. Antes, el 26 de octubre de 1960, debuta como internacional en un partido que España juega ante la selección de Inglaterra, perdiendo por 4-2. Fue internacional cuatro veces más, siempre con el Sevilla. En el Atlético, en el gran Atlético de Luis Aragonés, Adelardo o Gárate, llegaron los títulos, la Copa de 1965 y la Liga en 1966. En 1968 se marchó del Atlético y jugó en el Linares para acabar su carrera como futbolista en el Granada.

Posteriormente, llegó su trayectoria como entrenador, en clubes como el Oviedo y el Jaén. En 1993 regresó al Sevilla para ser asistente de Luis Aragonés, hasta 1995. Siguió trabajando en el club, tanto en la cantera como en la secretaría técnica, padeciendo malos momentos y pudiendo colaborar, ayudando a forjar a jugadores como Reyes, Sergio Ramos o Antonio Puerta, en la explosión de este Sevilla que ahora llora su ausencia, la de un grande de esta entidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de diciembre de 2009