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Guerreros y toreros de Berrocal toman Cádiz

Los enormes torsos en bronce son de guerreros, el escultor malagueño Miguel Berrocal (1933-2006) los imaginó como símbolos de la lucha. Además, los situó junto a toreros para ensalzar la otra batalla que se libra en los ruedos.

Ahora, guerreros y toreros habitarán el castillo de Santa Catalina hasta el 10 de enero gracias a una exposición de la fundación que lleva el nombre del artista y de Unicaja, en colaboración con el Ayuntamiento de Cádiz. Es la tercera muestra de Berrocal organizada en España desde que muriera hace tres años.

La entrada al recinto de la fortaleza gaditana está presidida por esos tornos que Berrocal realizó entre 1981 y 1983. Pertenecen al conjunto de lo que denominó "almogávares". Junto a ellos están las esculturas de los toreros hechas en fibra de carbono. La muestra también ha reunido los Desperta ferro, bocetos de pequeño tamaño que suponen el primer estudio de estas obras de grandes dimensiones y los paneles de composición y descomposición de los trabajos.

También hay, por primera vez, dibujos y grabados en serigrafía sobre los pechos al descubierto que investigaba Berrocal. La otra parte de la muestra incide en la pasión del autor por la tauromaquia, un mundo al que se acercó desde la admiración más profunda para resaltar el valor y la belleza de ese duelo entre el torero y el animal, aunque sus trabajos se centraron en el hombre.

Es esta exploración del lenguaje artístico lo que ha querido resumir esta nueva exposición que difunde el legado del escultor. Entonces, en esta fase creativa, buscaba el espacio interno como alma de la escultura. Los propios yunques que sirvieron como punto de partida eran ya para él una obra en sí misma. Los encontró, los llevó a casa, los mimó y los convirtió en arte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de noviembre de 2009