La Copa del América ingresará diez veces menos que en 2007

Los hosteleros reclaman la revitalización de la dársena del puerto de Valencia

La inyección de moral que el equipo suizo Alinghi ha administrado a Valencia esta semana, al anunciar su deseo de volver al Mediterráneo para celebrar la Copa del América, no ha caído en saco roto. Pero, las expectativas han cambiado. Según los hosteleros, los ingresos de la 33ª edición de las regatas serán una décima parte de los que generó el evento de 2007. "No se puede comparar", afirman desde la Asociación de Hosteleros de la Comunidad Valenciana.

Uno de los principales motivos es que en febrero de 2010 no habrá prerregatas. Además, los más de dos años de litigios entre el Alinghi y el Oracle han hecho que esta edición no sea como la mayoría. Ni para los equipos -sólo participarán dos-, ni para los hosteleros, ya que la competición se verá reducida a unos días. "Es, sobre todo, una grata sorpresa después de este año terrorífico. Lo más importante será la promoción turística, ya que los beneficios que se obtengan sólo servirán para maquillar las cuentas del mes de febrero", explica Vicente Pizcueta, presidente de la Asociación de Hosteleros. Según Pizcueta, la Copa del América no supondrá un gran impacto económico para la ciudad, sino un golpe de aire fresco y optimismo.

El Gobierno señala que el consorcio de la Copa se mantiene sólo con sus fondos

Más información

Los hosteleros miran hacia la dársena del puerto, un tanto abandonada por la falta de actividad, a pesar de que la alcaldesa, Rita Barberá, ha anunciado su revitalización en varias ocasiones desde que la Copa se empantanó en los tribunales. Los hoteles y restaurantes reclaman medidas contundentes. Para Fernando Turazno, secretario de la Asociación de Hosteleros Las Arenas, es necesario que la situación "eventual" de la dársena desaparezca. "Tenemos que hacer que se llene de ocio y que se decida ya un uso definitivo", manifiesta. Desde la Asociación de Hosteleros ya se están preparando proyectos y actividades para presentar en el Ayuntamiento de Valencia.

Barberá, que aspira a organizar también la 34ª edición y a que los equipos tengan en Valencia su sede permanente, reiteró ayer que se revitalizará la dársena. Ya lo recalcó el miércoles tras reunirse con el presidente del Consell, Francisco Camps. La alcaldesa también anunció que habrá que "trabajar" en la promoción, la producción televisiva, acontecimientos paralelos y la recuperación de locales en la dársena.

Fuentes del Ministerio de Economía manifestaron ayer su sorpresa por la comparecencia de Barberá y Camps y por el hecho de que se lanzaran a planificar la regata de febrero sin contar con el Gobierno, el tercer integrante del consorcio que controla la dársena y el único que ha puesto dinero para las obras que permitieron adaptarla para la Copa del América de 2007. El Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat, además, deben al consorcio 24 millones de euros, mientras que el Gobierno sí ha aportado los fondos comprometidos para mantener el organismo, recalcaron las mismas fuentes. El Gobierno "reitera su absoluta implicación" para que la Copa del América se celebre en Valencia, pero también pide "respeto institucional". Barberá sólo ha destacado que el Ejecutivo le ha trasladado su apoyo en varias llamadas, pero no ha hablado de convocar al consorcio de las tres administraciones.

Aunque la decisión de celebrar el duelo al mejor de tres regatas en Valencia es casi segura, el anuncio de Alinghi aún deberá confirmarse hoy ante los juzgados de Nueva York.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 13 de noviembre de 2009.