Una vida dedicada a la corona

Muere Sabino Fernández Campo, fiel consejero del Rey durante el 23-F

El ex jefe de la Casa Real, de 91 años, contribuyó al fracaso del golpe de estado

Sabino Fernández Campo murió esta madrugada, a las 0.15, en la clínica Ruber Internacional de Madrid. Tenía 91 años de edad. Consejero privado del Rey, ex jefe de su Casa y militar en la reserva, fue una figura clave el 23-F cuando permaneció al lado de Rey durante el intento de golpe de Estado, aconsejándole y manteniendo numerosos contactos con los mandos rebeldes para impedir el triunfo de los golpistas.

El conde de Latores, título de la Grandeza de España que le otorgó don Juan Carlos en abril de 1992, llevaba varias semanas hospitalizado. En los últimos días, la familia anunció que su estado de salud había empeorado y que se temía lo peor. Fue el pasado viernes, mientras los Príncipes de Asturias entregaban en Oviedo los premios que llevan su nombre, cuando comenzó la agonía del conde de Latores. Él fue precisamente uno de los grandes impulsores de estos galardones que, con el paso de los años, se han convertido en un referente internacional.

Siempre admiró a doña Sofía porque vio en ella a la "reina perfecta"
"En mi caso, el silencio es la mejor lealtad", solía decir el conde de Latores

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Pendientes de su evolución han estado permanentemente informados los Reyes de España y sus hijos, que siempre han mantenido una cordial amistad con quien fue tan leal a ellos. Una de las últimas veces que se les vio juntos a don Juan Carlos y a Fernández Campos fue con motivo del 90º cumpleaños de éste. El Rey se sumó a una fiesta sorpresa que habían organizado familiares y amigos. El abrazo de don Juan Carlos fue esa noche el mejor de los regalos que pudo recibir.

Y es que la historia de la monarquía española no sería probablemente la misma si Fernández Campo no hubiera estado en el palacio de La Zarzuela y hubiera pronunciado su afortunada frase de "no está aquí ni se le espera" como respuesta a si se encontraba allí también el conspirador y antiguo secretario del Rey, Alfonso Armada, la tarde-noche del 23-F. Fortalecida su figura por su intervención ese día, Fernández Campo pasó de ser la sombra del Rey a fiel guardián de la monarquía, papel que desempeñó hasta su fallecimiento.

Mantuvo una gran amistad con Adolfo Suárez, tanto es así que supo de la dimisión de éste como presidente del Gobierno antes que el Rey. Con Felipe González mantuvo también una cordial relación que le llevó a reconocer que los monárquicos acérrimos no habían dado tantas muestras de apoyo a la Corona como lo hizo el Gobierno del PSOE, que con su presidente a la cabeza "se desvivía" por atender los deseos del monarca.

Admirador de doña Sofía, a quien siempre consideró la "encarnación perfecta" de lo que debe ser una reina, nunca eludió pronunciarse sobre ninguna cuestión relativa a la Casa del Rey. A raíz de la polémica surgida por las opiniones de la Reina en contra de la eutanasia, el aborto y que se llame matrimonio a la unión de personas del mismo sexo recogidas en el libro de Pilar Urbano, La reina muy de cerca, aseguró: "Doña Sofía tiene derecho a opinar. El ser reina no le impide decir lo que siente".

Aún así hay una frase que en más de una ocasión pronunció: "En mi caso, el silencio es la mejor lealtad". Fernández Campo aseguró que nunca escribiría sus memorias. "El honor de haber servido tan de cerca y tan directamente al Rey y a su familia tiene una contrapartida: la lealtad y la discreción. En una palabra, el silencio".

En 1992, don Juan Carlos le concedió el título de conde de Latores, con Grandeza de España, por su "larga y brillante trayectoria de servicios destacados, militares y civiles al Estado", según el real-decreto publicado con su nombramiento.

Estuvo casado con Elena Fernández-Vega Diego, con quien tuvo diez hijos: María Elena, Margarita, María Cristina, María Isabel, María Eugenia, Álvaro, Sabino, Luis y Miguel. Enviudó en 1993 y al año siguiente murió su hijo Sabino. En octubre de 1997 contrajo matrimonio con la escritora y periodista María Teresa Álvarez, que ha sido su fiel y devota compañera en estos últimos años.

FRASES

»Sobre el Rey

- "Nuestra monarquía está restaurada, es más moderna que la inglesa y se ha acomodado a los tiempos actuales".

- "Si aplaudiera siempre al Rey, no cumpliría con mi deber".

- "En nuestro país, la figura del Rey no ha sido tabú y prueba de ello es que, en ocasiones, la prensa ha hecho determinadas críticas a sus actuaciones. El Rey no debe ser tabú pero sí inspirar respeto".

- "La lealtad es decir siempre lo que sientes y estar dispuesto a dejar tu puesto si lo que dices no gusta".

» Sobre la Reina

- "Siempre he dicho que la suerte del Rey y de los españoles es haber tenido una reina como la reina Sofía, un ejemplo en todos los sentidos, una mujer admirable que tiene una extraordinaria preocupación por este país".

» Sobre el Príncipe

- "...Para el príncipe puede resultar más fácil encontrarse con las cosas en marcha, pero también habrá de forjarse su propia personalidad, que influye en la institución y que puede ser original, sin necesidad de esforzarse en copiar modelos o superar conductas, si no en aprovechar experiencias, aceptar consejos y crear un estilo".

- "Es una buena mezcla, muy simpático, de trato muy agradable, como el Rey, que ha sacado la seriedad y la formalidad de la Reina".

» Sobre el 23-F

- "... Yo no sé exactamente lo que pasó el 23-F. Yo sé lo que se vivió, lo que pude deducir, lo que esclarecieron los jueces, pero no tengo certeza absoluta de cómo se desarrollaron los hechos, de la causa y de las circunstancias que movieron esos hechos; no tengo nada que aportar a los historiadores".

» Sobre política

- "La democracia hay que perfeccionarla. Pienso que se está exagerando el respeto a la Constitución".

» Sobre Adolfo Suárez

- "Adolfo estaba preocupado, decaído, cansado, y no sólo por la situación de crisis del país, sino por la división en su propio partido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 26 de octubre de 2009.

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