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Crónica:Tercera jornada de la Liga Europa

Contradictorio Villarreal

En un partido de ida y vuelta, el Lazio gana al final con un jugador menos y deja tocado al equipo de Valverde

Una vez más, y van demasiadas, perdió el Villarreal. Esta vez, ante el Lazio y en el último minuto para más dolor. Y lo hizo de manera extraña, como es habitual desde el inicio de la temporada. Sensaciones contradictorias transmitió el equipo de Valverde, que concedió tanto como otorgó. Contó con innumerables ocasiones de gol. Las mismas que le crearon. Senna se quedó ante Bizarri en el último suspiro. No marcó. Sí lo hizo en la acción siguiente Rocchi para el Lazio, que disputó 20 minutos con un jugador menos por la expulsión de Matuzalem. A Valverde le quedan pocas coartadas: de diez partidos oficiales, su equipo sólo ha ganado uno.

Los fantasmas se asomaron al Villarreal a los cinco minutos del inicio. Nilmar ganó la espalda a su defensor y se plantó solo ante Bizarri. Una jugada calcada a la que tuvo cuatro días antes frente al Xerez. El desenlace fue el mismo: su suave toque no halló portería.

LAZIO 2 - VILLARREAL 1

Lazio: Bizarri; Lichsteiner, Cribari, Radu, Kolarov; Foggia (Rocchi, m. 75), Dabo (Diakhité, m. 46), Baronio, Matuzalem; Cruz y Zárate (Mauro, m. 71). No utilizados: Muslera; Eliseu, Brocchi y Perpetuni.

Villarreal: Diego López; Ángel, Gonzalo, Marcano, Capdevila; Cani (Cazorla, m. 73), Eguren, Senna, Pirès; Rossi (Llorente, m. 77) y Nilmar (Jonathan Pereira, m. 81). No utilizados: Oliva; Venta, Bruno y Fuster.

Goles: 1-0. M. 19. Zárate. 1-1. M. 39. Centro de Capdevila que remata de cabeza Eguren. 2- 1. M. 90. Rocchi.

Árbitro: Iván Bebek (Croacia). Expulsó a Matuzlem en el minuto 67 por doble amonestación. Amonestó a Nilmar, Kolarov, Lichsteiner, Foggia, Eguren y Marcano.

Unos 20.000 espectadores en el Olímpico.

La ansiedad del Villarreal se ve amplificada en los delanteros. Salir de la situación en que se encuentra depende en gran medida de los goles esperados del italiano y el brasileño. Internacionales ambos, también se juegan su futuro con el Mundial a poco más de siete meses vista.

La ocasión fallada por Nilmar fue un mal augurio. Y consecuencia lógica del dominio del Villarreal. El balón le pertenecía, el juego discurría en campo ajeno, las ocasiones se sucedían una detrás de otra. Y el primer gol llegó, sin embargo, en la portería de Diego López en una transición con pocos toques del Lazio y facilitada por la mala sincronía entre el centro del campo y la defensa amarilla. Se aprovechó Julio Cruz para ceder a Zárate, que no tembló ante Diego López.

Más panchos que largos, felices, se sintieron los romanos con el devenir del partido. Esperando la contra matadora, se juntaron tantos celestes ante Bizarri que el portero argentino ex del Valladolid, no vio el remate de Eguren que equilibró el marcador.

Apretó el Lazio en la segunda mitad, adelantando la presión para dificultar el transitar amarillo. Se abrió el partido y dejó de ser un monólogo para el Villarreal, que vio cómo el poste se alió con él en un remate de Zárate. Se quedó el conjunto romano con uno menos. El Lazio volvió a su plan inicial, cediendo el protagonismo al Villarreal, que no supo aprovecharse. Todo lo contrario. Se vio superado en el último suspiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de octubre de 2009