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La investigación del 'caso Gürtel'

La oposición advierte usos mafiosos en "el espionaje" de Camps a Costa

PSPV, Compromís y Esquerra Unida subrayan la debilidad del presidente

La supuesta "investigación" que ayer reveló El Mundo a la que Francisco Camps, presidente de la Generalitat y del PP de la Comunidad Valenciana, sometió a Ricardo Costa, su número dos en el partido y cuya cabeza habría de ser servida en bandeja a Génova mañana para aplacar el escándalo desatado por la difusión del sumario del caso Gürtel, desató las más airadas reacciones de todos los partidos de la oposición parlamentaria. Un portavoz de la Generalitat negó cualquier credibilidad a la investigación y sugirió que la información respondería a una lectura sesgada de la auditoría externa sobre las cuentas del partido y la gestión de Costa como secretario general. O, tal vez, sobre la exigencia del PP a Costa para que justificara el pago de un vehículo por 65.000 euros, algo que ya hizo el secretario general y satisfizo al partido.

La Generalitat ve una interpretación torcida de la auditoría del PP

Mireia Mollà: "Camps se ha instalado en un estilo facineroso"

Pero Víctor Sahuquillo, secretario de Acción Electoral del PSPV, ofreció otra lectura del asunto. "Los métodos mafiosos de Francisco Correa, Álvaro Pérez y los otros hombres de Don Vito calaron tanto en la Comunidad Valenciana que hasta el propio Camps los ha puesto en práctica investigando a su número dos".

"Las divisiones internas del PP no sólo afectan a Alicante y a los grupos de campistas y ripollistas, sino que en la cúpula del partido, las disensiones también se dejan sentir", siguió Sahuquillo.

Según El Mundo, Camps habría ordenado investigar a Costa y a Gerardo Camps, vicepresidente económico del Consell, con el conocimiento de Juan Cotino, vicepresidente social y, en su día, director general de la Policía. Camps buscaría algún argumento definitivo que esgrimir ante el Comité Ejecutivo Regional del PP de la Comunidad Valenciana, que está convocado mañana, para "cesar temporalmente" a Costa y salvar la cara ante las presiones de Mariano Rajoy, presidente nacional del PP, para que tome decisiones "contundentes".

Costa ni ha dimitido ni parece tener ninguna intención de hacerlo. Su hermano, el ex ministro Juan Costa, que renunció a un cargo ejecutivo de relevancia en una gran empresa de ámbito internacional para dirigir la última campaña electoral de Rajoy, tampoco parece dispuesto a asumir que su hermano pague todas las culpas por el escándalo de financiación irregular del PP. Juan Costa ya ha hecho saber que su hermano se limitaba a seguir órdenes. De Camps, naturalmente.

La supuesta investigación del número uno al número dos del PP de la Comunidad Valenciana también provocó la fulminante reacción de Compromís y Esquerra Unida.

Mireia Mollà, diputada de Iniciativa en el grupo Compromís, dijo: "El espionaje de Camps para buscar trapos sucios de sus colaboradores demuestra el estilo facineroso en el que se ha instalado el PP. Es un hecho muy preocupante, una vuelta más de tuerca de la actitud antidemocrática de un PP en el que nadie se fía de nadie y todos sospechan de todos. Y es que el ladrón piensa que todos son de su condición". Mollà se preguntó: "¿Qué más busca Camps de Costa si con la lectura del sumario y de la información de la prensa es más que suficiente? ¿O lo que realmente estaba buscando era la información que le implica a él para eliminarla?"

Marga Sanz, coordinadora general de Esquerra Unida, apuntó que las supuestas investigaciones ponen de manifiesto la necesidad de "una limpieza interna de calado" en el seno del PP de la Comunidad Valenciana. Según Sanz, el único objetivo verosímil de la investigación "sería blindar a Camps".

Ayer fue imposible contactar con Ricardo Costa y con Gerardo Camps para que ofrecieran su versión sobre la información.

Los portavoces de la oposición subrayaron que la supuesta investigación revela la debilidad de Camps para desprenderse de Costa. "Parece que Camps no sentía lo mismo por Costa que por El Bigotes. Es un blanco fácil, la víctima que debía cargar las culpas de Gürtel para que él saliera impune", dijo el socialista Víctor Sahuquillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de octubre de 2009