Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy y Feijóo pasan por Silleda sin desautorizar la moción de censura

El presidente desbloqueó el plan acuícola "para apoyar a empresas gallegas"

Hay silencios clamorosos que resuenan por encima de los miles de vatios de megafonía que un partido despliega para lanzar sus mensajes. Y ausencias sonadas que se echan en falta aunque la eficaz maquinaria organizativa consiga reunir a 12.000 personas durante hora y media bajo el sol un sábado de septiembre. Todo eso le pasó al PP ayer en su retorno a las multitudinarias romerías gastronómicas.

En el recinto Semana Verde de Silleda -localidad donde cinco concejales del PP ultiman un pacto con tránsfugas para desbancar a la alcaldesa socialista, Paula Fernández- hablaron los cuatro presidentes provinciales, el secretario general y los líderes gallego y nacional del partido, Alberto Núñez Feijóo y Mariano Rajoy. Ninguno dijo una sola palabra sobre la moción de censura. No hubo condena previa ni más advertencias sobre quienes la siguen ultimando. Para evadir el tema, Feijóo, Rajoy y todos los que pasaron por el estrado evitaron incluso saludar a sus anfitriones. Y el líder del PP en Silleda, José Fernández Vieitez, Roucho, a quien buscaron sin descanso los fotógrafos, ni siquiera se presentó. La dirección del PP había dado instrucciones al resto de sus concejales de que se dispersaran entre la masa. Nada de aparecer juntos. Prohibido acercarse a las primeras filas donde posaba la plana mayor del partido.

Mientras tanto, la cúpula del PSdeG arropaba en Pontevedra a las víctimas de las mociones impulsadas por el PP, al que acusó de "doble moral". "Hoy", denunció el líder socialista, Manuel Vázquez, "Rajoy y Feijóo comparten mesa y mantel con todos los tránsfugas de esta provincia".

Cuando en Silleda llegó el momento de los discursos, Rajoy pareció arrancarse. "El PP es un partido coherente que dice lo mismo en todas las partes de España". La velada referencia a Benidorm no tuvo continuación. Feijóo ni siquiera deslizó la cuestión. Sólo el presidente de la Diputación y del partido en Pontevedra, Rafael Louzán, a quien varios testigos señalan como muñidor de la censura en Silleda, aludió de pasada a la realidad del pueblo. "Los socialistas están en descomposición acelerada, en Silleda y en Galicia, pero nosotros, a lo nuestro, a trabajar con los alcaldes y portavoces del PP". No hubo otra mención.

Rajoy se entregó a las subidas de impuestos. Y el presidente de la Xunta a loar sus primeros meses de gestión. Su resumen tuvo algo de reconocimiento implícito. Hablaba de su apoyo a sectores productivos cuando desveló los porqués de su política acuícola y, sin citarla, de la autorización a Pescanova para levantar una piscifactoría en Touriñán: "¿Cómo se le puede pedir al Gobierno gallego que no apoye a las empresas gallegas, no apoya Francia a Renault o Italia a Benetton? Por eso desbloqueamos el plan acuícola", concluyó.

Cinco mociones

A la misma hora, en Pontevedra Manuel Vázquez se reunía con ediles socialistas que padecen las mociones con tránsfugas, con reiteradas alusiones a Mos, Gondomar y Silleda. El líder de los socialistas de Galicia pasó lista de los últimos casos -cinco en cinco años- para denunciar la "doble moral" del PP, que no sólo no les expulsa sino que "les premia con dinero público".

Vázquez se empleó a fondo contra el ex alcalde de Gondomar Carlos Silva, del PP, condenado a año y medio de prisión por un delito contra la ordenación del territorio. "Es difícil de explicar que un partido mantenga a una persona a la que le piden cárcel", dijo. Pese al fallo judicial y al transfuguismo "de libro" de Gondomar, el PP premió a Silva con una dedicación exclusiva en la Diputación de Pontevedra. Un "cinismo" que a Vázquez le produce "náuseas". Por ello, el PSOE pedirá vía moción que le sea retirada.

En el caso de Mos, la Diputación ha destinado "cerca de un millón de euros" a financiar políticas de la ex asesora de Louzán y ahora alcaldesa con apoyo de un tránsfuga, Nidia Arévalo. "Sabemos que la moción de Mos nace en el entorno inmediatísimo" del presidente de la Diputación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de septiembre de 2009