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Telefónica admite que recurrió a banda ancha más lenta en parte de Galicia

El Gobierno certificó en abril la cobertura total pero la red registra importantes lagunas

Desde abril hay cobertura de banda ancha para conectarse a Internet en toda Galicia, en cada uno de sus 30.715 núcleos de población, según el Ministerio de Industria. Pero es sólo sobre el papel. La brecha digital (y social) sigue siendo una realidad cinco meses más tarde. Siguen siendo numerosas las zonas de sombra, con una muy deficiente cobertura. O incluso nula, por mucho que la página del programa nacional para el acceso de la banda ancha en las zonas rurales y aisladas asegure lo contrario. Cuando llegan los técnicos para instalar la conexión, resulta que no funciona. Y ocurre no sólo en el rural o en casas aisladas en el monte. Las dificultades para acceder a Internet, incluso a baja velocidad, también existen en barrios de las siete ciudades.

Con su orografía compleja y su dispersión, la comunidad sigue a la cola en número de usuarios y en acceso a la red. También en la tecnología desplegada para llevar la alta velocidad a todos los hogares. Es frecuente que incluso en zonas urbanas sólo esté disponible el denominado "ADSL rural", con una velocidad teórica de medio mega pero a menudo inferior (y desesperante).

Se repite la historia de lo que ya ocurrió con la transmisión de voz, cuando, a principios de los 90 se logró llevar el teléfono a todos los rincones gracias al despliegue en el rural del deficiente sistema Track (inservible para Internet). Ahora se consiguió llevar la banda ancha a amplias zonas a costa de recurrir a tecnologías con una cobertura deficiente y baja velocidad de descarga de datos, como son las radioeléctricas (Wimax o satélite).

Telefónica fue la operadora adjudicataria en Galicia del Plan de Extensión de Banda Ancha (Peba) que el Estado desarrolló desde 2005 con fondos europeos y en colaboración con la Xunta, para llevar Internet a todas partes. Tras movilizar 20,5 millones de euros en Galicia, el 99% de sus habitantes tiene a su disposición banda ancha, asegura el ministerio. Pero la compañía telefónica reconoce que son muchos los problemas y las dificultades. En muchos lugares hubo que combinar distintas tecnologías para llegar a todos los núcleos ante la imposibilidad de desplegar en todos los casos ADSL, el cableado de cobre que ofrece la banda ancha más robusta y eficiente (al margen del cable de fibra óptica, como el que usa el operador gallego R).

Por eso hay quien tiene una conexión de Internet muy inferior a la de su vecino de enfrente. La prioridad del Peba es implantar ADSL. Pero incluso "esta tecnología podría no estar disponible en todos los domicilios, ya que depende de parámetros de distancia a la central y calidad del cable", recuerda el ministerio en su web. Si uno vive a más de tres kilómetros de la central, tendrá una conexión a Internet lenta, por mucho que sea ADSL. De hecho, sólo se consiguió banda ancha exclusivamente con ADSL en una cuarta parte de los 28.850 núcleos de población de Galicia en los que se aplicó el Peba.

En Galicia el 11% de las conexiones a banda ancha se logran a través de sistemas radioeléctricos que ofrecen bajas velocidades (en teoría 256 kbps, un cuarto de mega por segundo) y una cobertura "poco robusta", como son Wimax (unas torretas herederas para Internet de los antiguos tracks de la telefonía rural) o los aparatosos satélites sometidos a las inclemencias del tiempo. Este tipo de cobertura triplica la media nacional, del 3,5%.

Telefónica, en su balance sobre el plan Peba en Galicia presentado hace unos días a la Xunta, destaca que para lograr la banda ancha en el 61% de los núcleos de población en los que actuó hubo que recurrir al satélite pese a ser la tecnología de banda ancha menos fiable y el último recurso. En otro 41% de esos 28.850 núcleos se desplegó Wimax, en combinación casi siempre con ADSL.

Seis operadores son los encargados de desarrollar un programa de mejora lanzado por el Ministerio de Industria. La Xunta, con un presupuesto de 102 millones de euros, anunció esta semana otro plan para sacar en tres años a Galicia "del furgón de cola en banda ancha". La prioridad será aumentar la velocidad de referencia hasta un mega. "No tiene mucha dificultad tecnológica, pero sí económica", explica Fernando Domínguez, responsable en Telefónica de la extensión de la banda ancha en el rural. "Y la situación actual no es la más propicia para invertir con desahogo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de septiembre de 2009