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La caída de ingresos de la Xunta pone en riesgo 50 millones para la universidad

Educación busca soluciones y anuncia más dinero para investigación

El dinero que recibirán las universidades gallegas para afrontar la reforma de Bolonia a partir del próximo curso sigue siendo una incógnita. Lo que sí se sabe es que el nuevo Plan de Financiación estará a expensas de los recortes de los presupuestos de la Xunta. El 90% de los fondos de este programa provienen de los ingresos no financieros del Gobierno, una partida que el año que viene se reducirá en un 16%. De este modo, los cerca de 315 millones -de un total de 350- que recibieron este año las universidades se quedarían en 264 para el próximo curso. "Si esa reducción es literal, no podremos ni pagar las nóminas", advierte el vicerrector de Economía de la Universidad de Santiago, Miguel Ángel Vázquez Taín.

Educación garantiza a los rectores que compensará la rebaja

La caída de los ingresos no financieros pone en peligro unos 50 millones del presupuesto universitario, pero la Xunta ya ha advertido a los rectores de que no se pueden tomar este recorte al pie de la letra. "Se intentará recompensar ese posible descenso con otras partidas", explica Taín refiriéndose al 10% de los fondos del plan que son ajenos a los vaivenes de los ingresos no financieros. Una parte de ese porcentaje corresponde al gasto para infraestructuras, que ni aumenta ni disminuye. El resto son fondos "para la calidad y el apoyo al I+D+i", un apartado que, según Taín, podría crecer el año que viene entre un 10% y un 15%. La Consellería de Educación asegura que eso es, precisamente, lo que prometió el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, al rector de la Universidad de A Coruña, José María Barja, el pasado lunes. Aun así, ese aumento en los fondos para innovación "no supliría", afirma Taín, el recorte derivado de la caída de los ingresos no financieros.

Aunque el programa electoral del PP recoge el compromiso de elaborar "un nuevo plan de financiación universitaria, que tendrá que estar en funcionamiento en 2010", la Xunta de Feijóo rechaza ahora ponerle plazos porque "el dinero no lo es todo". Así zanjó ayer el diputado popular Román Rodríguez el debate que inició en la comisión de educación la parlamentaria del PSdeG María Concepción Burgo.

La negociación de más fondos públicos para las universidades gallegas permanece en stand by desde junio. A finales del año pasado, los tres rectores firmaron la paz con el Gobierno bipartito después de varias semanas de tensiones para acelerar el acuerdo. Aparcaron sus críticas a la Xunta -e incluso participaron en actos de la campaña electoral del PSdeG- después de que el Ejecutivo de Touriño suspendiera su compromiso de incrementar este año en unos 200 millones los fondos que la Xunta destina a las universidades. Entonces, Educación garantizó que el pacto por un nuevo modelo de financiación se cerraría en junio de 2009, un plazo que ahora resulta "imposible" de asumir por el Gobierno, según afirmó el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez.

De nada sirvieron ayer las preguntas del PSdeG y del Bloque sobre la situación en la que se encuentra ahora la negociación del plan. "Vamos a acordar un nuevo documento, pero no podemos permitir que ustedes marquen los tiempos", se escabulló Rodríguez, cuya mayor concreción fue prometer el acuerdo "para los próximos cursos". Los tres grupos sólo coincidieron en aprobar una iniciativa que insta a la Xunta a crear una ley gallega de universidades que incluya una memoria económica para "garantizar" una financiación "suficiente" que permita a los centros "converger" con la inversión media de la enseñanza superior en la Unión Europea.

La adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior apremia y, aunque los representantes de las universidades se hacen cargo del periodo "difícil y complejo" que atraviesa el país, oposición y rectores reclaman que la universidad pública no sufra retrocesos por falta de recursos económicos. Barja invitó el lunes a ver el aumento del gasto público no como un gasto, sino como una inversión: "Nos estamos jugando el futuro de nuestra fábrica de capital humano, de nuestra industria del conocimiento y de nuestra principal herramienta de futuro".

Unos 50 docentes del sindicato CIG se concentraron ayer frente a la Consellería de Educación para denunciar los "despidos de profesores de secundaria", que cifran en más de 400.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 2009