La familia Lorca gana 10 días para alegar

La Junta amplía el plazo para que los descendientes opinen sobre la exhumación

La Junta ha ampliado en diez días el plazo de alegaciones en contra de la apertura de la fosa donde supuestamente están enterrados los restos del poeta Federico García Lorca, que concluía el pasado jueves. La decisión dará margen a la familia del escritor para estudiar el expediente sobre la controvertida apertura de la fosa en Alfacar (Granada), y pronunciarse al respecto. "Se trata de garantizar los derechos de todas las personas implicadas. Esta prórroga no paralizará los trabajos, sino que supone una garantía añadida", explicó ayer la consejera de Justicia, Begoña Álvarez.

De este modo, las familias de Lorca y del maestro Dióscoro Galindo, también enterrado en la misma zanja, accederán al expediente para conocer cómo se llevará a cabo el delicado proceso para rescatar unos restos e identificarlos gracias al ADN, y volver a enterrar otros cuyos familiares no desean su identificación. "No podíamos hacer alegaciones sin conocer el expediente. Aún hay muchas incógnitas en el aire. La gran pregunta es qué pasará después con los restos no identificados", subrayó ayer Laura García Lorca, sobrina del poeta. A pesar del periodo abierto ahora, los familiares del escritor ya adelantaron que no pretendían entorpecer la decisión de abrir la fosa.

"Aún hay muchas incógnitas en el aire", alega Laura García Lorca

La ley establece que los restos se envíen al cementerio más próximo. "Pero se podría llegar a un convenio afectuoso para que los restos no identificados pero localizados permanezcan allí", sugirieron ayer fuentes de Justicia. La intención de la consejería es que los restos se vuelvan a enterrar en el mismo sitio donde ahora se ocultan, pero para ello quiere lograr un consenso entre las partes: las familias, la Consejería de Justicia, la Diputación y la Universidad de Granada y la Asociación de la Memoria Histórica.

El plan de actuación prevé respetar la voluntad de las dos familias que rechazan identificar a sus antepasados (Lorca y Galindo) y las que persiguen la identificación (el banderillero Francisco Galadí y el inspector de tributos Fermín Roldán). Así, los restos que no correspondan ni a Galadí ni a Roldán, serán enterrados de nuevo en la zanja de Alfacar, donde se cree que reposan asimismo los restos de dos banderilleros, Joaquín Arcollas y Francisco Galadí. Ayer Justicia informó de que la hija del restaurador Miguel Cobos Vílchez, fallecido en 1936, ha registrado una nueva petición de exhumación en una fosa de Víznar, junto a la zanja de Alfacar.

Tras la publicación de la orden con el protocolo de exhumaciones la semana que viene, comenzarán los trabajos previos. En primer lugar, la localización de los espacios mediante georadar y después una carpa que protegerá las excavaciones. Álvarez remarcó ayer la prohibición de grabar la fosa con cámaras de televisión o móviles, para así preservar la intimidad de las familias. La consejera insistió en que la disputa familiar que enfrenta a los descendientes del maestro Galindo sobre su exhumación es "un conflicto familiar que deberá solucionarse por la vía judicial". Mientras que la nieta Nieves Galindo se opone a la exhumación, su hermana Nieves García promueve recuperar los restos.

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Begoña Álvarez, ayer, en un momento de su comparecencia.
Begoña Álvarez, ayer, en un momento de su comparecencia.ALEJANDRO RUESGA

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Sobre la firma

Javier Martín-Arroyo

Es redactor especializado en temas sociales (medio ambiente, educación y sanidad). Comenzó en EL PAÍS en 2006 como corresponsal en Marbella y Granada, y más tarde en Sevilla cubrió información de tribunales. Antes trabajó en Cadena Ser y en la promoción cinematográfica. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla y máster de EL PAÍS.

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