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Entrevista:Extremo del Barça de las 'Cinco Copas' | ESTANISLAU BASORA

"El secreto es pasarlo bien y tener suerte"

Estanislao Basora no es un cualquiera en la historia del fútbol español. Le llamaban Lau, y era un extremo veloz, elegante y goleador, jugó en el Barcelona desde 1946 hasta 1958, por lo que formó parte del Barça de las Cinco Copas. Le llamaron "el monstruo de Colombes" y en el Mundial de 1950 en Brasil y firmó cinco goles -dos en Maracaná- siendo el segundo goleador del torneo, por detrás del brasileño Ademir. Es del Bagés, como Guardiola, pero vive en Gran Canaria para estar cerca de su suegra, que tiene cien años.

P. ¿Vio la final?

R. Si, en casa, con la familia. Me gusta ver los partidos tranquilos, así que los veo con la familia o solo. El Barcelona fue mejor. El Shakthar se metió dentro del área a defender, y eso es lo único que hizo. Menos mal que no llegamos a los penaltis, porque claro, esa era la única manera de que nos ganaran. Antes eso no pasaba, los equipos eran más valientes.

"Nosotros no dábamos tantos pases. Por eso me gusta tanto Xavi. Es el mejor"

"Nuestro rival era el Athletic. Tenía a Venancio, Gainza, Zarra, Iriondo..."

P. ¿Qué pensó al ver que ya hay otro Barça con cinco copas?

R. Me hizo feliz. Oiga, yo soy del Barça. Y me alegré por Guardiola, que es de Santpedor, del Báges, como yo. Lo de Guardiola tiene mérito, mucho mérito. Pero lo que más me gusta es como lo ha conseguido, con gente de casa, jugando bien al fútbol.

P. ¿Qué impresión tiene de Pedrito, un extremo seguramente algo distinto a los de su época?

R. No se pude comparar. Pedro tiene cosas buenas, es buen jugador, tiene calidad, me gusta. La diferencia es que antes los extremos no jugaban por dentro, como ahora. Los goles que le he visto marcar a Pedro siempre llegan por el centro. Nosotros centrábamos de lejos y cuando metíamos un gol, era llegado desde la banda. Pedrito es bueno, pero este futbol es diferente al de antes.

P. ¡Por qué?

R. Mire: Nosotros jugábamos La Coruña y entre ir y volver nos pasábamos seis días por el camino. ¡Parábamos a dormir en Madrid! Y cuando estaba en Barcelona, al acabar el entrenamiento me iba a Castellar del Vallés, donde mi padre dirigía una empresa textil. Me decía: "Cuando acabes el entrenamiento, a trabajar a la fábrica".

P. ¿A la misma fábrica donde lo mataron?

R. Sí. En el 49. Entró un loco y le pego dos tiros. Fue muy doloroso. Yo ya jugaba en el Barcelona y los compañeros me ayudaron mucho. Eramos todos muy amigos y nos lo pasábamos muy bien. Ese es el secreto, no hay más. Pasarlo bien, jugar lo mejor posible, al ataque, y tener un poco de suerte, claro. Si en algo es comparable a este equipo es en eso: éramos mucha gente de casa y éramos todos amigos, nos gustaba jugar juntos.

P. Algo más tendrían.

R. Si, éramos gente de casa, Y tuvimos suerte muchas veces. Es necesaria, si no tienes un poquito de suerte... Nosotros, a nuestra manera, jugábamos bien. Había muy buenos futbolistas. Pero creo que este equipo de ahora juega mejor. Al menos, se pasa más la pelota. Nosotros no dábamos tantos pases. Por eso me gusta tanto Xavi. Para mí es el mejor de este equipo. Siempre tiene la pelota y la pasa muy bien. Pero también esta Iniesta, Messi... Son muy buenos y parecen buena gente.

P. Ustedes tenían a su Messi particular, Ladislao Kubala.

R. Si. Yo llegué unos años antes que él. Me vino a buscar el Espanyol a Manresa y mi padre, que era muy del Barcelona, se negó. Asi que después me fichó el Barça. Ya teníamos un buen equipo cuando llegó Lasly. Estaba César, que era fantástico, Biosca, Ramallets, Segarra, Sagués... Muchos. Y claro, Kubala, que era fantástico y muy buena persona. Muy cariñoso.

P. El día 24 de septiembre inauguran su estatua. ¿Asistirá?

R. ¿Por la Mercé? No lo sabía. No sé, me gustaría, pero no sé. Es que estoy muy lejos.

P. ¿El rival era el Madrid?

R. Era uno de los rivales. Yo creo que era el Athletic. Tenía a Venancio, Gainza, Zarra, Iriondo... En la selección siempre jugaban en la delantera cuatro del Athletic y yo.

P. De las cinco Copas, ¿Qué recuerdo tiene más fresco o guarda con especial cariño?

R. Bueno, nos llamaron el Barcelona de las cinco copas, pero ganamos muchos títulos más. Con todas. A mí lo que me hizo feliz de verdad fue jugar en el Barcelona. Esa fue mi verdadera felicidad. El resto, los títulos hacen ilusión pero de lo que verdaderamente me siento orgulloso es de haber jugado en el Barcelona. Con eso tenía bastante. Yo firme el contrato en 1946 y nunca más tuve que firmé otro. Hubiera pagado por jugar, así que cobraba lo que ellos querían.

P. Ganaron la Liga, la Copa del Generalísimo, la Copa Latina y la de Eva Duarte, y el trofeo Martini. Estas últimas, ¿qué eran?

R. La Copa Eva Duarte era como la Supercopa de España. Lo del Trofeo Martini era por ser los que más goles hicimos. También fuimos el equipo menos goleado de la Liga. Eramos muy completos, tanto en ataque como en defensa. Pero era tan diferente el fútbol! ¡No había televisión! Solo se escuchaba la radio....

P. No me diga más...

R. Antes, si en la radio decían que el gol había sido un golazo, se lo creía todo el mundo. En la final de la Copa latina, en París, Del Arco, un periodista que siempre llevaba una corbata blanca, escribió: "Basora y diez más". No era verdad, pero la gente creía lo que le contaban. Ahora la gente lo ve, esa es la gran diferencia.

P. Usted jugó el Les Corts. ¡Cómo era?

R. Pequeño y familiar. Como iban siempre los mismos y yo jugaba en la banda, que estaba muy cerca de la gente, había espectadores que ya conocía y hablaba con ellos durante el partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de agosto de 2009