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Entrevista:JOSEBA ETXEBERRIA | Capitán del Athletic | Ida de la Supercopa

"Esto es entre el Athletic y yo"

Su determinación, firme como una roca, sólo se desvanece cuando se imagina de la mano de su hija Iraia, saltando por última vez a San Mamés, si todo va bien el 16 de mayo. Joseba Etxeberria (Elgoibar, 1977) vive su último año en activo, en el que jugará gratis, con la sensibilidad a flor de piel. Hoy (22.00h, TVE-1) arranca ante el Barça en la Supercopa.

Pregunta. ¿Se le han secado las lágrimas de la final de Mestalla?

Respuesta. Fue duro. El equipo hizo una gran Copa, pero fue una pena. Estar tan cerca y ver que se te escapa... Es duro.

P. ¿Lloró así en Mestalla porque vio pasar su último tren?

R. Si lloré no fue por ese pensamiento. Fue un cúmulo de vivencias: la respuesta de la afición, tener allí a mi familia, a mi hija... Durante años he soñado con levantar la Copa, y la veía allí, tan cerca, pero tan lejos...

"Por mucho que juegue gratis, aún soy futbolista: si no me ponen, me enfadaré"
"Si un joven lo hace bien, el fútbol le hará rico; si sólo piensa en eso, no lo hará bien"
"Esto es la selva, puro engaño. Si no quieres ser comido, tienes que comer"

P. Arranca su última temporada. Suena extraño.

R. Me siento un privilegiado por ser yo quien me ponga fecha de caducidad, algo no al alcance de todos. Esta temporada me la planteo con toda la ilusión del mundo, yo diría que con más ilusión incluso que la primera, porque sé que todas las cosas que me ocurran, me ocurrirán por última vez: un estadio, un rival... Según se acerque el final todo será más difícil. Pero 15 años son suficientes. Hay que dejar paso.

P. Jugará gratis. ¿Capricho? ¿Excentricidad?

R. Nada de eso. No conozco ningún precedente, pero no lo hago por ser el primero, ni por llamar la atención. Es mi forma de dar las gracias al Athletic, no sólo porque orientó mi vida profesional, sino porque condicionó mi vida. Cuando vine a Bilbao, con 17 años, ni se me pasaba por la cabeza quedarme a vivir, o que mi hija fuera bilbaína. Todo eso, y más, se lo debo al Athletic.

P. ¿Por qué? ¿Cómo?

R. Siempre quise dejar yo el fútbol antes de que el fútbol me echase. Paralelamente, fui madurando la idea de jugar gratis. La consulté con mi familia y mis amigos, y todos me animaron. Cuando me reuní con el presidente, le trasladé mi decisión y le dije que no quería que me presentara ninguna oferta, se quedó muy sorprendido. Esta decisión ha generado mucho revuelo, pero no era ésa mi intención.

P. No es calderilla lo que usted renuncia, y en plena crisis...

R. Los futbolistas tenemos contratos altos, pero esta decisión engarza con mi visión de este club. El Athletic es mi familia.

P. Su decisión, ¿no pudo molestar a alguno de sus compañeros?

R. Antes de anunciar la decisión al club, pulsé la opinión de mis compañeros. Les expliqué mis motivos y todos me felicitaron. Yo siempre he peleado mis contratos y es lo que ellos deben hacer. No pretendo crear ningún precedente. En mi caso, el Athletic va más allá de lo profesional. No sólo apostó por mí cuando pocos me conocían, pagando 550 millones de los de entonces: también cambió mi vida. Esto es algo entre el Athletic y yo.

P. Hay quien sostiene que, con su decisión, lo que usted pretendía era asegurarse un año más de contrato, algo que, por su juego, tal vez ya no mereciera.

R. Mucha gente habla sin informarse. Tenía ofertas del extranjero, de Qatar, por muchísimo más dinero del que ganaba. Si hubiera querido jugar un año más como fuese, habría aceptado.

P. ¿Qué queda de aquel Joseba Etxeberria de 17 años?

R. Sigo siendo rebelde, pero quizás no tanto. Cambia tu punto de vista. Siendo joven, lo coges todo según te viene, vives el día intensamente. Ahora, las prioridades son otras, pero las ganas de jugar y ganar son las mismas. Y mis enemigos son los mismos.

P. Se fue la velocidad.

R. Pero ahora tengo experiencia, tranquilidad, colocación. Con el tiempo, ganas tácticamente.

P. Y ahora se tira menos.

R. El fútbol es la selva: si no quieres ser comido, tienes que comer. El fútbol es puro engaño: cuando tienes el balón tratas de engañar al defensa; cuando vas a disparar, al portero; y cuando pisas el área, al árbitro. Al fingir una caída, no haces daño a nadie. No es una patada. ¿Si he sido piscinero? Nunca me han sacado una amarilla por tirarme.

P. Quizás sea porque se tira usted muy bien.

R. Puede ser (ríe).

P. ¿Cree que su aportación será este año mayor en el vestuario que en el campo?

R. No me gustaría que fuese así. Soy futbolista, por mucho que sea mi último año y no cobre. El día que no juegue, me enfadaré.

P. Pero tiene una responsabilidad para con los jóvenes. Por ejemplo, Muniain.

R. Le digo que se divierta, que no enfoque el fútbol desde un punto de vista profesional o económico. Si tú haces las cosas bien, el fútbol te hará rico. Pero si piensas en hacerte rico, no harás las cosas bien. Un libro has de leerlo hoja por hoja; si lo empiezas por el final, te pierdes lo mejor.

P. La etapa de Etxeberria acaba. ¿Y la filosofía del Athletic?

R. Si se hacen las cosas bien, nunca. Un equipo mucho más pequeño que el nuestro, con menos recursos económicos, el Antiguoko, lleva años sacando jugadores de primerísimo nivel mundial: De Pedro, Xabi y Mikel Alonso, Arteta, Aduriz, Iraola... Eso no es casual, sino porque se hacen bien las cosas. Si Lezama tiene sus mecanismos bien coordinados, en Euskadi siempre habrá buenos futbolistas.

P. ¿Cómo imagina su adiós?

R. En San Mamés, marcándole un gol a mi amigo Dani Aranzubia [el Athletic cierra el curso liguero en su estadio ante el Deportivo de La Coruña]. Pero aún lo veo muy lejano.

Etxeberria, en las instalaciones de Lezama.
Etxeberria, en las instalaciones de Lezama.LUIS ALBERTO GARCÍA

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