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Una 'jam' reúne en Bueu este miércoles a Josele y Pla

La casa cuenta con tradición de acogida de artistas. Hace tres o cuatro décadas, los que paraban en ella se llamaban Luis Buñuel o Rafael Alberti. Esta semana la ocupan una tribu de músicos no poco conocidos: Albert Pla, Josele Santiago o Andy Changó. Para el propietario de la vivienda, ubicada en Bueu, "se trata de mantener la estirpe". Y esa estirpe, la del médico José Luis Barros que continúa su hijo Miguel, se materializa este miércoles, a las diez de la noche, en la plaza de Banda do Río, Bueu: Pla, Josele, o Mastretta comparecerán en un cabaré público con aires de jam session presentado por el argentino Changó.

El Miguel Barros que se encuentra detrás del encuentro de Bueu, cineasta y fotógrafo, traza la corta y singular historia del concierto. "La taberna de un amigo [O Farol] cumplía el año pasado un cuarto de siglo y quería celebrarlo; decidimos traer a unos grupos amigos". De aquella convocatoria, de formato convencional y en la que ficharon Los Coronas, el propio Josele o Mastretta, han pasado al evento improvisatorio. "Nos dijimos '¿por qué no lo repetimos?', pero no lo típico de cuatro actuaciones seguidas y tal, sino un cabaré público, un acontecimiento en el que pueda pasar cualquier cosa". A la llamada de Barros, junto a Albert Pla, Josele Santiago, Nacho Mastretta y Andy Changó, acudieron una selecta nómina de instrumentistas: entre ellos, el guitarrista Diego Cortés, el trombonista neoyorquino Norman Hogue o la cellista Marina Soria.

"Sin ánimo de lucro"

Los invitados a la noche del miércoles, de entrada libre en la plaza del centro de Bueu "y sin ánimo de lucro de ningún tipo", se encuentra alojados en la casa de Miguel Barros ya desde el fin de semana. "Están siendo serios y preparando el show", afirma divertido, "que será de cuatro horas, con un máximo de once músicos sobre el escenario aunque todo tipo de combinaciones entre ellos". El set-list consistirá en un sodoma-y-gomorra de los repertorios particulares de cada uno -"intercambiarán piezas y unos tocarán las de los otros"- y en las proverbiales, por tratarse del espíritu jam, versiones. "Nacho Mastretta incluso está escribiendo música especial para esa noche", relata un entusiasmado Barros, para quien la magia del encuentro, con todo, residirá en el más que esperable "ambiente de camaradería" de la sesión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de julio de 2009