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El PSM quiere hablar de sí mismo

Gómez propone abandonar la bronca con el PP y mostrar la alternativa de gobierno

Dos congresos regionales después, y dos convocatorias electorales sin conseguir superar al PP (generales y europeas), el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, trató ayer de insuflar ánimo en sus filas con un discurso conciliador y aglutinador -"aquí ganamos y perdemos juntos"- y con la arenga de que, ahora sí, empieza una nueva etapa y "hay que pisar el acelerador" para gobernar en 2011.

Tenía ante sí un auditorio más bien escaso -la organización hablaba de 440 delegados, pero las calvas en los asientos mostraban apenas tres centenares- y visiblemente aburrido, que ni siquiera se molestó en interrumpir el discurso de su líder con aplausos.

Gómez comenzó su mandato hace dos veranos como secretario general con la idea de que la oposición al PP debía ser constructiva. Pronto, mudó al duro enfrentamiento al Gobierno regional, centrado en las acusaciones de corrupción de los populares. Pero ayer reculó. "Nuestra prioridad no debe ser atacar al PP con sus problemas de corrupción. Debe ser que los madrileños sepan que tenemos una alternativa y conozcan en qué consiste", anunció. "Vamos a ganar en 2011 por mérito propio, no por demérito de los demás".

El cónclave rechaza los fichajes estrella para la candidatura al Ayuntamiento

Ningún delegado discutió al líder, pero éste tampoco apasionó al comité

En su discurso hubo dos ideas fuerza, que ya vendió en el congreso de septiembre: que los socialistas han comenzado ya la campaña de 2011 y que quiere rodearse de un grupo de personas "de prestigio social" para diseñar el programa de las próximas elecciones autonómicas y municipales, aunque no dijo quiénes serán. La diferencia es que esta última propuesta se concretará en cinco grupos de trabajo por áreas temáticas. Y que suma otra iniciativa: elaborar un Código Ético de los cargos políticos, que el PSM presentará en la Asamblea para que se sumen todos los grupos.

En el debate posterior, en el que hubo 60 intervenciones, no se cuestionó el liderazgo de Gómez. Las críticas, escasas y de poco calado, se centraron más bien en la forma de hacer las cosas. Entre ellas, la intervención de la diputada nacional Mariví Cediel, que puso en sordina la mano tendida a la unidad; o el diputado nacional Elviro Aranda, que pidió un discurso claro de izquierdas. El parlamentario regional Adolfo Navarro abogó por revitalizar la idea de Nuevo Socialismo y sugirió abrir Casas del Pueblo en las redes sociales.

Uno de los grandes temas que sobrevuela la paz del PSM es la elección del candidato al Ayuntamiento. Una vez Alberto Ruiz-Gallardón es ya el flamante y autoproclamado candidato por el PP, el runrún en la casa socialista se ha convertido en una sonora inquietud. O prisa. Porque Tomás Gómez no se ha cansado de decir, y ayer lo repitió, que el aspirante del PSM debe salir de la conferencia política que se celebrará en otoño. Y ése es el sentir general en el partido. Pero, en eso, decide Ferraz.

Lo que quedó claro es que el partido está harto de inventos de última hora. No quiere fichajes estrella. Y se dijo en varias intervenciones. "Hay que empezar a tirar de cantera y apostar por la continuidad. Los últimos experimentos [Trinidad Jiménez y Miguel Sebastián, ambos luego nombrados ministros] salieron mal", explica un concejal socialista de Madrid.

Gómez, además aseguró que quiere que la elección del candidato se "dialogue" con el secretario general del PSOE y con la militancia de Madrid. Lo que no se sabe es si ese diálogo podría llevar implícito un proceso de elecciones primarias. Algunos delegados que intervinieron tras Gómez, como Eugenio Morales o José Quintana, abogaron por este proceso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de julio de 2009