Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Editorial:

Alivio en Líbano

Los libaneses prefieren estrechar lazos con Occidente que con Siria e Irán. Ése es el veredicto de la inesperada victoria electoral de la coalición gobernante, anticipo de un largo tira y afloja para formar Gobierno y a la vez alentadora esperanza de equilibrio político en el más que volátil panorama de Líbano. El claro triunfo del bloque antisirio de Saad al Hariri (71 escaños contra 57) sobre la alianza opositora de los fundamentalistas chiíes de Hezbolá y sus socios cristianos, sostenida también por Irán, refuerza y añade legitimidad al frágil bloque ganador.

Las dos principales coaliciones libanesas se han polarizado desde el final de la breve guerra con Israel en 2006, con Hezbolá llevando la voz cantante. La milicia chií, convertida en institución nacional que define la identidad del Estado, no sólo tiene el poder en la calle, sino que se infiltra imparablemente en las raquíticas instituciones. El año pasado, tras la toma de Beirut, obtuvo el poder de veto en el Gobierno. El eventual desarme de Hezbolá permanece como nudo gordiano.

Líbano, manejado durante décadas por su vecino sirio, no es un país al uso. La democracia sui géneris de este rompecabezas de facciones religiosas y políticas, donde el voto comprado desempeña un papel decisivo, está condicionada por la abierta interferencia de los patrocinadores de uno u otro bando. Se trata de un minúsculo laboratorio donde se ventilan, con consecuencias funestas, ideas opuestas de Líbano, de Oriente Próximo y del mundo. Así, el resultado de los comicios del domingo constituye un revés serio para Teherán y Damasco, y un éxito para Estados Unidos, Arabia Saudí o Egipto, valedores por diferentes motivos del bloque que encabeza el hijo del asesinado Rafik al Hariri. El próximo y crucial movimiento de esta lucha entre dos visiones, difuminada aparentemente por el nuevo tono de Barack Obama, saldrá de las elecciones presidenciales iraníes del viernes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de junio de 2009