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Entrevista:JOAN CERVERÓ | Director del Festival de Música Contemporánea Ensems

"Programando se hace política, de izquierdas o de derechas"

Su primera participación en el Festival Internacional de Música Contemporánea de Valencia fue, con apenas 17 años, hace casi tres décadas. Joan Cerveró (Manises, 1961), director del Grup Instrumental de València, programa desde hace 12 ediciones el festival Ensems, que arranca esta mañana (11.00) en el teatro Talía con 7 fábulas de La Fontaine, de Antiphon Ensemble Project, propuesta para niños incluida en el apartado Ensemsnens, con el que pretende enganchar a los más pequeños en una música apenas comprendida por los adultos y ninguneada por las administraciones.

Pregunta. En sus declaraciones hay un poso de crítica a la falta de apoyo institucional.

Respuesta. Es una crítica velada con cierto cinismo, que lo que viene a decir es que la música contemporánea, la música de creación es necesaria. Una sociedad libre, una sociedad progresista y moderna, socialmente avanzada, necesita también esa parte de creación.

"Los discos son a la música clásica lo que los museos a la pintura"

P. ¿Este año se vuelcan en los niños, es que dan por perdidos en el rock a los jóvenes?

R. La música contemporánea parece que está propuesta para la élite. Hay una corriente europea, y nosotros estamos trabajando ahí, para que haya música para intérpretes profesionales, para amateurs y para niños, para que puedan hacerla y escucharla con toda naturalidad.

P. Pero tres jóvenes se juntan en un garaje sin tener ni idea de música, ensayan tres trastes de guitarra durante un año y conectan mejor con la juventud que un compositor contemporáneo.

R. La música contemporánea es una estilización del lenguaje, viene arropada por una cuestión técnica muy importante. Es necesario por parte de los que la escuchan cierta preparación, no digo intelectual, pero sí de apreciación. Es el mismo proceso que si te pones delante de las Meninas y ves allí unas señoras, un perro y un espejo, pero no aprecias cómo está construido.

P. Pero hace siglos los compositores clásicos lo que hacían era música contemporánea y sí que conectaban con su público.

R. Totalmente. En la época de Mozart, si lo que se tocaba tenía más de 10 años la gente se iba diciendo: "Esto qué es, qué cosas más antiguas". Y ahora es al contrario. ¿Qué ha ocurrido? Una corriente estética, el romanticismo, que lo estropeó todo. Y después, vinieron dos sucesos, la irrupción del atonalismo, y la aparición de la música grabada. Los discos son a la música clásica lo que los museos a la pintura. Con la contrapartida de que existen museos de arte contemporáneo pero no existen sitios donde puedas escuchar música clásica contemporánea.

P. ¿Qué le diría a un profano que piensa que la música contemporánea es eso raro que hace un compositor con un cuarteto y el ruido de un helicóptero?

R. Primero que escuche esa obra. Y que tenga una capacidad de enfrentarse a ella, dotarlo de los recursos técnicos y de conocimiento. Por eso, estamos haciendo mucho hincapié en el proyecto pedagógico. El proyecto que hay ahora es de música y cine. Y se les explica que en la película de Volker Schlöndorff la música es de [Hans Werner] Henze o que en Eyes without shut, de Stanley Kubrick, está la música de [György] Ligeti.

P. ¿Las salas tradicionales de música van a lo fácil?

R. El miedo de los programadores es que la gente no vaya y es mucho más fácil programar a Mahler que a Ligeti. Al final pasará que se convierten en pequeños círculos sociales, pequeños grupos de poder. Programando también se hace política. Y se hace políticas de izquierdas o derechas si lo entendemos por progresistas o tradicionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de mayo de 2009