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9.000 'famamaniacos' en La Cubierta

Ginés y Raquel ganan la final por parejas del concurso televisivo de Cuatro

Sergio no sabe quién es Nureyev. Tampoco qué es el Bolshói o el Royal Ballet de Londres. Sólo tiene seis años y para él el baile son Nito y Marisa. Eso es todo. Ayer apretaba fuerte la mano de sus padres, Joaquín y Sandra, mientras, pasito a pasito, avanzaba la cola que rodeaba la plaza de toros La Cubierta de Leganés, donde anoche se celebró la primera de las dos finales del concurso Fama, ¡a bailar! de la cadena de televisión Cuatro (empresa del Grupo PRISA, editora de EL PAÍS). La victoria por parejas sería para los concursantes Raquel y Ginés.

Eran las ocho de la tarde y aún quedaban más de dos horas para el comienzo del espectáculo, pero una larga fila de 9.000 personas serpenteaba alrededor del coso taurino. "Estamos aquí desde las cuatro de la tarde y ni siquiera nos hemos movido", comentaron casi sin voz unas jovencitas enfundadas en camisetas con la cara de Ginés, uno de los concursantes del programa. Estaban absolutamente entregadas a la causa.

Hacía varias horas que se había desatado la Famamanía a los pies de La Cubierta de Leganés. Miles de groupies iban y venían de un lado para otro nerviosos. Cada uno con su favorito tatuado con pintura en la cara o impreso en su camiseta. En su mayoría se trataba de chicas muy jóvenes, que apenas rozaban los 18 años. "¿Que por qué me gusta Fama?", preguntaba Erika, de 16, con la voz temblorosa. "No lo sé, pero sueño que soy una de las concursantes".

Aún en la calle, un corro de personas anunciaba algo interesante: una decena de chicos y chicas pedían autógrafos y se hacían fotografías con los familiares de los concursantes. Ajenos a todo, Amparo y Pedro, los abuelos de Yurena, otra de las concursantes de Fama, esperaban pacientemente la apertura de las puertas. "Llevamos cinco meses sin ver a nuestra nieta", repetía la abuela.

El griterío fue ensordecedor cuando la presentadora, Paula Vázquez, salió a calentar el ambiente. Aumentó con los vídeos de los concursantes que emitían sin parar cuatro pantallas gigantes. El éxtasis, sin embargo, llegó pasadas las diez y media de la noche, cuando la docena de finalistas de Fama saltó al escenario a ritmo de una versión maquinera de Carmina Burana. Hoy, La Cubierta acogerá la segunda de las finales del concurso, que decidirá al ganador de Fama 2009.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de abril de 2009