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La reserva de Mundo Ilusión fue un requisito para la macrourbanización

El parque temático que ahora se descarta condicionó la adjudicación

La intención de la Generalitat valenciana de seguir con el desarrollo de la macrourbanización prevista en el entorno de Mundo Ilusión, el parque temático que se iba a construir en Castellón y que ahora se ha descartado, choca con el espíritu de las bases del planeamiento previsto. Aunque el vicepresidente del Consell, Vicente Rambla, dijo el jueves que la macrourbanización "no tiene nada que ver con Mundo Ilusión", lo cierto es que la Generalitat, la Diputación de Castellón y los ayuntamientos de Oropesa y Cabanes firmaron un convenio en el que sentaban las normas para la urbanización del entorno del parque en las que se exigía que el promotor del área cediera los 800.000 metros necesarios para levantar Mundo Ilusión. De esta manera se evitaban, de salida, los problemas con la expropiación del suelo surgidos en Terra Mítica.

Rambla dijo que el plan urbanístico "no tiene nada que ver" con el parque

"Todo sigue adelante", afirma el alcalde de Cabanes, Artemio Ciurana

Ayer, el consejo de administración de Mundo Ilusión dio carpetazo a esta sociedad, encargada de impulsar el parque, y aprobó su desactivación con una decisión "que se ha tomado en coherencia con la coyuntura económica existente y permitirá que la sociedad pública no incurra en gastos". El miércoles, el vicepresidente del Consell y presidente de la sociedad pública, Vicente Rambla, aseguró que el proyecto no era viable. En el comunicado difundido ayer tras la reunión, la Administración sostiene que la decisión adoptada "reafirma la viabilidad del proyecto con la confianza de que en un futuro sea una realidad", pero ninguno de los integrantes del consejo quiso aclarar esta afirmación. Además, el escrito sostiene que Mundo Ilusión "es un proyecto estratégico para la provincia de Castellón que quiere contar con la iniciativa privada". El caso es que, desde que se presentó el proyecto, el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, intentó que la administración autonómica lo financiara. Y cuando el Gobierno valenciano abrió la puerta a la inversión privada, nadie acudió a la llamada. El comunicado esgrime además que "el consejo de administración ha acordado solicitar que se tomen las medidas necesarias que permitan la ejecución del proyecto de ocio Mundo Ilusión", aunque no precisó qué medidas ni a quién las van a solicitar.

Aún así, la decisión del consejo de administración fue interpretada de otra manera por el alcalde de Cabanes, Artemio Ciurana, que, al finalizar, dijo que "todo sigue adelante".

Cuando en 1999 el presidente de la Diputación, Carlos Fabra, presentó su proyecto, éste se limitaba al propio parque y a un campo de golf. De hecho, en 2003, el Consell emitió un decreto por el que suspendió la concesión de licencias en varios millones de metros cuadrados "con el fin de preservar la viabilidad" de la nueva ordenación urbanística justificada, en todo momento, por la construcción del parque. Fue después cuando varios promotores se interesaron por el desarrollo del entorno hasta librar una batalla empresarial que finalizó con el grupo Marina d'Or como adjudicatario de un programa para urbanizar más de 18 millones de metros cuadrados, con el parque temático como núcleo de la propuesta.

Sin embargo, al margen de la obligación de ceder los terrenos, Marina d'Or siempre trató su propuesta al margen del parque, pese a que su programa se sostuvo, públicamente, por la necesidad de "vestir" el entorno de las instalaciones dedicadas a la magia y el circo.

En cualquier caso, el Gobierno valenciano tiene en su mano la aprobación definitiva de la mayor urbanización de la Comunidad Valenciana, aun habiendo desmontado el proyecto que sirvió de argumento para defender la magnitud de la misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de abril de 2009